De hecho, el artista alega que a él nunca le han molestado las constantes preguntas sobre su orientación sexual.

“¡Genial! Traigan las bromas sobre gays porque no son insultos!”, dijo refiriéndose a las bromas que hacen los comediantes sobre su persona en el programa “Roast”.

Según el actor, las comparaciones o burlas con personas homosexuales le son indiferentes porque presuntamente el público siempre habla en base a lo que actores proyectan, y que no es lo mismo de sus roles en la vida privada. “Y ha sido así desde que Hollywood es Hollywood”, sentenció.

“Ni me importa si la gente piensa que soy gay, por lo que yo estaba como: ‘Genial’. Digo, desearía serlo… Desearía ser gay”, concluyó el actor.