El rapero Jay-Z se unió, consciente o inconscientemente, al mundo del performance y su corriente de larga duración tras interpretar ayer, durante seis horas, su nueva canción Picasso Baby que está  en su nuevo disco  Magna Carta Holy Grail en la galería  Pace de Nueva York.

Lo hizo al interactuar y  cantarle  (en lip sync) a una de las   artistas  del performance de mayor reconocimiento mundial, Marina Abramovic, quien en 2010, como parte de su retrospectiva The Artist is Present, en el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York estuvo sentada, mirando al público durante  más de 700 horas que se extendieron del 14 de marzo al 31 de mayo de 2010.

La acción de Jay-Z, de acuerdo con la revista Complex, debe culminar en un vídeo musical para esta canción. Con menciones sobre   Jean-Michel Basquiat, Andy Warhol,  Art Basel, Pablo Picasso, Leonardo Da Vinci, el  Met, el Louvre,  y Jeff Koons, la letra de este tema  alude a diversas  referencias del mundo artístico.

Asimismo, los vídeos que captaron el momento lo mostraron interactuando con la audiencia que, por supuesto, usó sus celulares para documentar la ocasión que prueba los cruces entre el entretenimiento y el arte contemporáneo.