Dicen que es atacado por su decisión de renunciar al celibato
Por Marga Parés Arroyo / Mpares@elnuevodia.com
El obispo David Álvarez, cabeza de la Iglesia Episcopal Puertorriqueña, defendió ayer al padre Alberto Cutié de las alegaciones de homosexualidad hechas en su contra, entre otros rumores.
“Todo eso es falso”, dijo el obispo.
Según Álvarez, Cutié le solicitó “que aclarara toda esa tormenta que se ha generado en torno a él y su esposa debido a su decisión de terminar con el celibato obligatorio” que impone la Iglesia Católica a sus religiosos.
Cutié y Ruhama Canellis se casaron por lo civil el pasado 16 de junio y bajo el rito religioso de la Iglesia Episcopal el viernes pasado. Su casamiento por la iglesia se produjo tres días después de la divulgación de una nota de farándula que alega que Cutié tuvo relaciones sexuales con un hombre.
“No me extraña que hayan organizado esto (este rumor) porque la historia es que suelen desacreditarlos (a los sacerdotes que abandonan la Iglesia Católica por el requisito de celibato que se les impone)”, dijo Álvarez.
Cutié ha levantado una ola mediática después de haber sido captado por un fotógrafo besando y acariciando a Canellis en una playa, pues aún era sacerdote católico.
Álvarez comentó que el obispo Leo Frade, de la Diócesis de Miami, le ha comentado que, tras el año de formación episcopal, Cutié pudiera ser enviado a Puerto Rico un tiempo y luego regresar a Miami.
“Por ser él puertorriqueño, si fuese más conveniente para él y para su tranquilidad, pudiera ser que viniera a trabajar conmigo un tiempo”, puntualizó.
Recalcó que Cutié no vino personalmente ayer ya que radicó un caso por difamación contra publicaciones que han divulgado rumores contra él y su esposa.
Cutié enfrenta también una demanda de un inmigrante ilegal que alega que el religioso buscó que lo deportaran para proteger a su ahora esposa de un escándalo. Mientras tanto, varios hombres han alegado haber sostenido relaciones anteriores con Canellis.
A través de declaraciones vertidas por Álvarez, Cutié manifestó que todos estos rumores “responden a una estrategia conducida por personas cuya motivación es beneficiarse económicamente”.
“Las personas que lo conocen bien saben que él fue una persona íntegra, un gran sacerdote católico, pero se enamoró y es mejor llevar un matrimonio sano, santo y abierto que una doble vida”, dijo Álvarez. Agregó que la decisión de Cutié no fue una repentina, pues éste llevaba dos años analizando si dejaba la Iglesia Católica para unirse a la Episcopal.
“Todos temen ser difamados, rechazados y perseguidos”, sostuvo Álvarez, quien comentó que en la Iglesia Episcopal Puertorriqueña hay 20 religiosos que abandonaron la Iglesia Católica y otros cinco están en formación canónica.
Uno de estos, el padre Luis Padilla Morales, comentó cómo los mismos feligreses lo acusaron de haber sostenido amoríos con una mujer mientras era religioso católico, cosa que negó categóricamente.
“Tras tomar la decisión de salir (de la Iglesia Católica) tuvimos un noviazgo de dos años, un noviazgo formal de visitarla a la casa de la mamá y todo, antes de casarnos y ya llevamos once años de casados”, dijo Padilla.