Personalidades de la cultura reaccionan a la polémica que ha puesto en entredicho el prestigio de la institución
Por Ana Teresa Toro / ana.toro@elnuevodia.com
A pesar de las tensiones que rodean actualmente al Ateneo Puertorriqueño, luego de que el martes se destapara una pugna interna en el liderato de la institución, figuras del ámbito cultural reiteraron su apoyo e hicieron un llamado para que se aclaren los malentendidos por el bien de este centro cultural.
“Desde que tengo uso de razón, el Ateneo ha estado a la cabeza en la lucha por mantener viva la idiosincrasia y la cultura puertorriqueña”, destacó el reconocido cantante de ópera Antonio Barasorda, toda vez que recalcó que “contrario al Instituto de Cultura Puertorriqueña, que es un organismo gubernamental, el Ateneo es algo que es conducido por ciudadanos y me parece muy mal que se afecte por personalismos de líderes que quieren dar su enfoque de lo que debiera ser. Ese no es el propósito del Ateneo”.
El valor del Ateneo como centro de estudio y formación para personas de todo perfil económico fue exaltado por la actriz e integrante del Colegio de Actores Anamín Santiago, quien exhortó a que no se le dé la espalda a la situación “ni se coloree con superficialidades”. “Sus beneficios no solo son recibidos -como algunas personas entienden- por el sector nacionalista burgués, sino por la gente pobre que allí se forma”, abonó, toda vez que recomendó que entidades como el Colegio de Actores puedan participar en el marco de la mediación del conflicto.
Por su parte, el artista Antonio Martorell lamentó la situación y recordó que no es la primera vez que algo así sucede. “Siempre estaremos dispuestos a colaborar con una institución que ha probado su valía y que ha pasado por tiempos borrascosos ahora y en el pasado”.
La actriz Cristina Soler observa esta crisis como una oportunidad para “redirigir los esfuerzos”.
“En esta realidad histórica, los cañones no deben estar dirigidos hacia nosotros mismos. Los enemigos no somos nosotros”, reflexionó Soler.
Igualmente, la mayoría coincide en que, en términos de la credibilidad del Ateneo puesta en entredicho al cuestionarse la entrega de un reconocimiento, no es momento de que las instituciones de rigor vean su prestigio empañado.
Al debate, el artista Julio Suárez añade un elemento importante. “El Ateneo es un sitio de polémica, de discusión intelectual”, dice.
Que entonces reine el debate.