Top de la pagina

Noticias

    Facebook Twitter Digg Google Buzz
30 de diciembre de 2013
Puerto Rico Hoy
 

Esperanza para los equinos

Horse and Ponys, Inc. se ocupa del recogido y cuido de caballos realengos. Vídeo

Por Gerardo E. Alvarado León / galvarado@elnuevodia.com

Luis González fundó la entidad Horse and Ponys, Inc. ante el vacío que tiene la Isla para rescatar animales grandes como los caballos. (JUAN.ALICEA@GFRMEDIA.COM)

JUNCOS –  Cuando se habla de maltrato de animales, las primeras imágenes que suelen venir a la mente son de perros y gatos golpeados, abandonados, desnutridos o con distintas situaciones de urgencia que requieren la atención de un médico veterinario.

Quizás de forma inconsciente, se olvida que hay otros animales -algunos tan grandes como los caballos- que también son víctimas de este mal.

Fue precisamente esa tesitura la que llevó a Luis González a fundar e incorporar, en mayo de 2010, la entidad Horse and Ponys, Inc., cuyo propósito es el recogido y cuido de caballos realengos.

La acción de González no fue casualidad. “Me crié en los caballos desde niño; bregaba con paso fino”, dijo el hombre, quien tras vivir un año en Estados Unidos y regresar a la Isla, recibió una llamada que lo empujó a crear su entidad sin fines de lucro.

“Me llamó un amigo para indicarme que había un caballo tirado en la carretera PR-30, casi llegando a Gurabo. Mi amigo había llamado a todo el mundo, pero nadie quería ayudar. Llegué a la escena y era una yegua que estaba deshidratada, pero se salvó y vivió un par de años más”, contó.

Jóvenes al rescate de caballos realengos

“Ahí fue que me di cuenta que en este País no había nadie que ayudara a los caballos maltratados”, agregó González, quien aparte de un albergue, estableció una escuela -a bajo costo- para enseñar a cabalgar.

Más de 200 rescates

Como esta, las historias de éxito a través de Horse and Ponys, Inc. ya sobrepasan las 200. González las recuerda todas, pero en un tablón lleno de fotografías destaca las que más le han impactado, ya sea por la gravedad del maltrato o por la increíble recuperación del animal.

De ordinario, los caballos rescatados van al albergue, donde reciben cuidados médicos, alimento y otras atenciones. Los equinos pueden regresar con sus dueños o ser adoptados por otros, y algunos pasan a ser utilizados en la escuela de aprender a cabalgar.

“Ya incorporados, el primer caso que nos llegó fue el de una yegua cuyo dueño la tiró a morir en una montaña, en Gurabo. A la yegua se le enredó un alambre en una pata y ya la tenía en estado de putrefacción, pero la rescatamos, al tiempo tuvo una cría y ahora vive en Dorado”, recordó.

Al poco tiempo le llegó el turno a “Pretzel”, un caballo cuyo dueño era un niño de 7 años y que había sido abandonado porque económicamente la familia del menor no podía mantenerlo. El equino, rescatado en Arroyo, tenía la piel del pecho expuesta, traumas en la cabeza y una cadera dislocada.

“Hicimos un compromiso con el niño de curar el caballo y devolvérselo, pero tenían que construirle una jaula adecuada. La familia no pudo hacer eso, por lo que el caballo regresó a nuestro albergue hasta que fue adoptado por otra familia de Cayey”, narró.

Después hubo que rescatar a “India”, una yegua que cayó en un hoyo en una finca agrícola, en Santa Isabel, y que tras cuatro horas de faena salió con varias heridas, “pero ya está bien”.

Y otra que se salvó fue “Candy”, una yegua que fue impactada por un vehículo, en Salinas, lo que la mantuvo al borde de la muerte.

“Este fue un caso triste, pero más lamentable fue la disputa que surgió entre el municipio, la Policía y el veterinario porque supuestamente no había dinero para atender al animal. En medio de la disputa, yo saqué mi botiquín y la curé. Ahora la yegua está bien; se usa para dar clases de aprender a cabalgar”, sostuvo González.

Triste realidad  

Aunque fue una historia de éxito, lo que pasó con “Candy” es -tristemente- el día a día de González en sus rescates de caballos maltratados.

Pese a que la Ley de Municipios Autónomos (Ley 81-1991) dispone que los animales realengos son responsabilidad de los ayuntamientos, González suele toparse con la misma excusa: “Nos dicen que no tienen fondos y que su personal no está adiestrado”.

“Aparte de eso, últimamente son pocos los veterinarios que trabajan por amor a los animales”, agregó, al comentar que hay profesionales que se niegan a asistir en los rescates si, por ejemplo, son en horas de la madrugada.

Eso le pasó con una yegua a la que dejaron abandonada frente al vertedero de Juncos porque tenía una cadera partida. “El veterinario nunca apareció. El municipio no pudo o no quiso conseguirlo. Hubo que darle el tiro de gracia al animal”, recordó compungido González, al destacar que su labor “es un trabajo de 24 horas”.

Precisó, de paso, que un 80% de los rescates que realiza se canaliza a través de la Policía. El resto son personas que entregan los equinos voluntariamente.

En sus 13 regiones, la Uniformada tiene “coordinadores” de la Ley para el Bienestar y la Protección de los Animales (Ley 154-2008), que se activan cuando surge una querella de maltrato. A nivel Isla, la coordinadora es la agente Cynthia Cruz.

Manos amigas  

Y como las manos nunca sobran cuando de ayuda se trata, fue así como Horse and Ponys, Inc. y la organización Real Animal Friendship comenzaron a trabajar juntos este año.

Real Animal Friendship está integrada, en su mayoría, por estudiantes de Tecnología Veterinaria de la Universidad del Turabo, recinto de Barceloneta, aunque también acepta miembros de otros sectores de la sociedad, según explicó su presidenta, Gretchen Ramos.

“Nos enfocamos en ayudar a los que necesitan. Visitamos todo tipo de albergues de animales”, dijo.

En el caso de Horse and Ponys, Inc., los voluntarios de Real Animal Friendship ayudan desde verano pasado a bañar los caballos, cabalgarlos para mantenerlos dóciles y “en forma”, limpiar sus jaulas y hacer mejoras en el albergue, como la construcción de una verja de alambre de púas.

Cabe destacar que durante esta entrevista, la organización le entregó a González medicamentos, vitaminas y artículos de aseo para los caballos, cosas que siempre son necesidad en su albergue. Igualmente, el grupo consiguió que varios agrónomos donen pacas de heno (alimento) para los equinos. 

“No somos rescatistas, ni albergue, sino que proveemos voluntarios para los albergues”, dijo, por su parte, Xelinés Barreto, también miembro de Real Animal Friendship.

Horse and Ponys, Inc. no recibe ayudas económicas del gobierno. La entidad sobrevive gracias a donativos y a lo recaudado en las clases de aprender a cabalgar. Si desea hacer un regalo especial durante esta época festiva y aún no sabe qué, considere dar un donativo a Horse and Ponys, Inc. llamando al 787-295-6995.

Igualmente, si sabe de un caso de maltrato de caballos o cualquier otro animal, haga una querella llamando al 787-343-2020 o 787-224-8627.

Tags
Cargando..
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Primer paso:
Primer paso: