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La gingivitis ocurre, normalmente, entre el tercer y el octavo mes de gestación y suele desaparecer después del parto. (horizontal-x3)
La gingivitis ocurre, normalmente, entre el tercer y el octavo mes de gestación y suele desaparecer después del parto. (Archivo)

La odontóloga Blanca Jiménez Meltzer propone a todas las embarazadas, y a todas las que quieran ser madres, que “cuiden su higiene bucal con tenacidad para evitar daños en sus dientes y encías, como la pérdida de esmalte o la gingivitis”, un hábito saludable que les ayudará a prevenir patologías futuras en su bebé. 

“Cuando las mujeres quedamos embarazadas, nos surgen muchas dudas sobre los efectos de la gestación en nuestro cuerpo... también deberíamos conocer los cambios que vamos a notar en nuestra boca debido a las alteraciones hormonales o vasculares”, dice. 

Durante el primer trimestre, hasta un 50% de las embarazadas puede sufrir náuseas y vómitos, algo habitual, pero cuando esta situación se repite de forma severa, se corre el riesgo temporal de sufrir una mayor erosión de la placa dental. 

La inflamación patológica de las encías, que causa cierto dolor y sangrado, es tan habitual en las mujeres embarazadas que se registran cifras que van desde el 65% al 75% de los casos. 

La gingivitis ocurre, normalmente, entre el tercer y el octavo mes de gestación y suele desaparecer después del parto. Este problema se debe a la placa bacteriana y a los cambios hormonales y vasculares, que influyen decisivamente. Y tanto es así que puede aparecer el “tumor o granuloma del embarazo”, de carácter benigno. 


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