El problema ocurriría al inhalar las partículas PM2,5. (horizontal-x3)
El problema ocurriría al inhalar las partículas PM2,5. (Archivo)

Una investigación publicada hace dos años en Enviromental Health Journal mostraba un aumento del 11% de la mortalidad por causa cardiovascular por cada 10 microgramos por metro cúbico en las partículas PM2,5.

Asimismo, otros estudios sitúan la contaminación atmosférica todavía más perjudicial para el sistema cardiovascular entre aquellas personas que presentan algún otro factor de riesgo: “Es el caso de los diabéticos quienes pueden ver aumentado en un 44 % el riesgo de padecer alguna cardiopatía”.

La inhalación de partículas de contaminación, menores a 2.5 micras, facilita su paso de los pulmones a la sangre donde pueden liberar mediadores inflamatorios, variar la frecuencia cardíaca o facilitar una arritmia mediante la afectación de las células cardíacas. 


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