La exluchadora asegura que desertar no es una decisión fácil de tomar
POR SARA DEL VALLE / sdelvalle@elnuevodia.com
“En mi experiencia, lo más difícil fue dejar a mi familia. Esto te coge el corazón y te lo exprime como una china”.
De esta forma describió la exluchadora nacional Mabel Fonseca el proceso que vivió en 1993 cuando tomó la determinación de abandonar de la delegación cubana que arribó a Ponce para participar en los XVII Juegos Centroamericanos y del Caribe. Con ella, desertaron otras 41 personas, entre ellas el otrora estelar baloncelista Andrés Guibert.
Fonseca, quien ahora se desempeña como entrenadora de lucha olímpica en la Universidad del Este, compartió su experiencia a la luz de las deserciones en horas de la mañana del martes de los baloncelistas Juan Pablo Piñeiro Marrero, Ismael Romero Fernández, Leonel Batista Agüero, Yudniel Pérez Arango y Enrique Ramos Abad, miembros del equipo nacional cubano que está en la Isla para competir en el Centrobasket 2012.
Con la elocuencia que caracteriza a los caribeños, Fonseca recalcó que la decisión de dejar atrás su vida en Cuba ha sido una de las más difíciles que ha tomado. La otra que se le compara en intensidad, fue retirarse como competidora del deporte que comenzó a practicar desde pequeña en Cuba.
“En la vida hay que tomar decisiones fuertes y eso (desertar) es un paso fuerte. Esta ha sido la decisión más difícil que he tenido que tomar en mi vida. Eso y retirarme. Esperar cinco para ver a tu familia es fuerte”, remató.
No obstante las dificultades emocionales y de otra índole que puedan enfrentar, la mujer confía en que los competidores puedan adaptarse a la vida en la Isla. “La adaptación aquí es más fácil. Aquí hay muchas personas que te ayudan. Además, los puertorriqueños son sociables. Si ellos vienen con ganas de trabajar, la adaptación va a ser más fácil”, expuso.
La medallista mundial les aconsejó a sus compatriotas que no pierdan la fe en Dios, que se enfoquen en lo que deseen hacer con su futuro y que si desean continuar activos como deportistas que no dejen de entrenar. “Yo no me arrepiento para nada de mi decisión y si la tengo que tomar mil veces más, la tomo. Soy feliz de estar aquí y me encanta este país. He tenido momentos difíciles pero la cuestión es llorar y levantarse. Me siento superbendecida; tengo dos patrias, dos madres, dos padres y muchísimos amigos”.
El licenciado Sergio Ramos, representante legal del quinteto de atletas en el proceso de pedir asilo político, coincidió con Fonseca en la decisión que tomaron sus representados fue una difícil. “Eso fue como lo que hizo Hernán Cortés (el explorador español que doblegó al imperio azteca), que quemó sus naves. Ellos quemaron sus naves”, precisó el letrado cubano experto en casos de inmigración.
De hecho, Ramos informó que ayer no se había comunicado con los cinco atletas, pero sabía que se encontraban bien. “Por el momento, se van a permanecer 'low performance', como dicen en Castilla la vieja. Pero eventualmente hablarán”.
Ramos abundó que el proceso de asilo político continuará y que los jóvenes deberán estar listos para presentarse ante las autoridades estadounidenses como parte del proceso para obtener el asilo.
Cuestionado en torno a cómo manejan los casos de personas que pudieran sentirse tristes y deprimidas después de desertar, Ramos explicó que el exilio cubano procura brindarles todo el apoyo que necesitan.
“Es el calor del compatriota”, resumió.