Murió mientras aparentemente se dirigía a uno de los garajes de gasolina que administraba para su hijo en Caguas
Por José A. Sánchez Fournier/jose.sanchez@elnuevodia.com
Don Miguel Cotto Carrasquillo, padre del tres veces campeón mundial del mismo nombre y un veterano juez y árbitro aficionado a nivel internacional, murió hoy mientras conducía su automóvil por su natal Caguas, en la salida hacia San Lorenzo, cerca del centro comercial Oscar Cash & Carry.
De acuerdo a un portavoz de la familia, don Miguel, de 57 años, quien aparentemente iba rumbo a uno de los garajes de gasolina que administraba para su hijo.
Según Emily Rodríguez, oficial de Prensa de Caguas, a las 3:15 p.m. don Miguel detuvo su auto Mercedes frente al negocio El Balcón en la carretera 183 kilómetro 5.5, sector El Cinco, tras sentirse mal y cayendo sobre el pavimento casi de inmediato de bajarse de su auto.
“Tenemos conocimiento que él tenía varios padecimientos de salud y tenía una máquina de oxígeno puesta cuando se bajó de su auto para pedir ayuda. Se cree que falleció de un infarto y cuando llegó la ambulancia ya había fallecido”, explicó Rodríguez.
“Se me murió en las manos”, así relató Douglas Meléndez sobre los últimos momentos de vida de don Miguel Cotto quien falleció hoy en los predios de un negocio camino a San Lorenzo luego de que esperara por casi cerca de una hora a que llegaran los Servicios Médicos.
“Él venía bajando de San Lorenzo y se paró ahí frente a la cera y pidió ayuda”, indicó el joven cantinero del negocio El Balcón Bar & Minimarket del kilómetro 5.0.
“Yo no sabía que él era el papá del boxeador Miguel Cotto. Me pidió que llamara a una ambulancia y yo llamé”, expreso Douglas.
La primera llamada 911 fue a las 2:04 p.m., según el propio Douglas le mostró a El Nuevo Día en el archivo de llamadas. Llamó de nuevo a las 2:14 p.m., dos veces más a las 2:15 p.m. y continuó tratando hasta las 2:53 p.m.
La ambulancia nunca llegó.
Douglas estima que don Miguel falleció a las 3:15 p.m.
“El se me desplomó en los brazos y yo no aguanté y le dije don aguántese”, continuó narrando sobre la agonía de don Miguel.
“Yo fui corriendo y busqué agua y alcoholado y se lo pasamos por encima, pero no respondía. Los labios los tenía violeta”.
No fue pasada las 3:15 p.m., cuando pasaba casualmente por el área una patrulla y se detuvo ante los pedidos de auxilio de los presentes.
Los agentes verificaron la cartera del ya occiso y ahí fue que se dieron cuenta que se trataba del padre de Miguel Cotto.
Llamaron a familiares de don Miguel e informaron de la tragedia.
Una de las primeras en reportarse al lugar fue Melissa Guzmán, esposa de Miguel, hijo. Poco después arribaron Miguel, hijo y José Miguel.
El agente Anthony Hernández investigó la querella y destacó que cuando llegó al lugar lo encontró tirado sobre el pavimento con una máquina de oxígeno puesta.
Según la Policía la llamada del 911 se registró a las 2:09 p.m.
La familia se dirigió al Instituto de Ciencias Forenses para certificar la muerte y efectuar los arreglos fúnebres.
“Yo no lo puedo ni creer”, indicó la presidenta de la Comisión de Boxeo Profesional de Puerto Rico, Dommys Delgado Berty. “Él padecía de asma, pero es increíble. Es una tragedia. El trabajaba más con los aficionado”.