Cuñado de la víctima pide espacio para lidiar con la tragedia
Por Yaritza Santiago /ysantiago1@elnuevodia.com
A eso de las 3:55 de la tarde arribó a la funeraria Puerto Rico Memorial en Santurce Pablo Cassellas, viudo de Carmen Paredes, asesinada en su casa el sábado pasado en circunstancias misteriosas.
Casellas llegó acompañado de sus dos hijas, pero no quiso emitir comentario alguno a la prensa.
No obstante, su hermano Salvador Casellas, hijo, dio unas breves declaraciones sobre el estado emocional de su familia.
“Estamos consternados por todo esto, así como lo está Puerto Rico. Queremos que se esclarezca lo más rápido posible”, afirmó el cuñado de la víctima, que apenas podía hablar por el dolor que lo embargaba.
Además, pidió espacio para que la familia pueda lidiar con la tragedia y brindar el mejor apoyo a las hijas de Paredes y Casellas.
También acudió al velatorio el suegro de la víctima, el juez federal Salvador Casellas, quien se mantuvo en silencio ante los medios.
Asimismo, llegó a la funeraria el licenciado Miguel Lausell, quien describió a la víctima como “una hija para él”.
También describió a Pablo como un hombre con “características buenas”.
Lausell aseguró que desea que “la verdad salga a relucir”.
¿Qué pasó por su mente cuando supo de la muerte de Carmen?, se le preguntó.
El abogado respondió que conocía del ‘carjacking’ que Pablo había sufrido recientemente y pensó que el crimen podía ser un acto de venganza.
“Como abogado que soy, esto puede ser que le enviaron un mensaje”, teorizó. “Eso fue lo que pensé, pero hay que seguir investigando”.
Afectada la familia Paredes
En un comunicado de prensa, la familia de la víctima indicó que las emociones traicionaron a Joseph Paredes, quien ha fungido como portavoz, y le impidieron hablar hoy en la funeraria.
Doña Aracelis Cintrón, madre de Carmen, y su hijo Joseph estuvieron acompañados del párroco de su iglesia, quien tendría a su cargo un servicio religioso de despedida. Otros familiares llegaron directamente del aeropuerto.
Joseph Paredes fue quien identificó el cuerpo este martes en el Instituto de Ciencias Forenses, donde estuvo tres días sin ser reclamado a pesar de haberse completado la autopsia.
Paredes Cintrón fue asesinada en el área de la piscina de su casa, en la urbanización Tierra Alta III de Guaynabo, la mañana del pasado sábado.
Su esposo Pablo ha dicho a las autoridades que al llegar a la residencia vio a un hombre salir de la misma, que entró y halló muerta a su esposa, y que volvió a salir con una de sus armas para perseguir al atacante.
Según Casellas Toro, le hizo dos disparos, pero el ladrón logró escapar saltando un muro.
Desde entonces, la información ofrecida por las autoridades sobre la pesquisa ha sido escasa, mientras algunas voces han alertado sobre irregularidades en el manejo de la escena.