Continúa en condición crítica tras ser operado en Centro Médico
Por Daniel Rivera y Maribel Hernández Pérez / Para El Nuevo Día
Allegados del joven de 17 años que fue baleado anoche en la cabeza por sicarios que intentaron detenerlo cuando salía de una lujosa urbanización en Dorado esperan por un milagro.
Diversas personas se encuentran a las afueras del Hospital Pediátrico, en Río Piedras, a la espera de noticias del adolescente. “Él está bien malito”, dijo una persona que no quiso identificarse. Otra añadió que estaban rezando y “esperando por un milagro”.
En el área de espera hay diversas personas llorando, tanto jóvenes como adultos. Las personas entrevistadas dijeron que los familiares inmediatos estaban con el joven.
De acuerdo con la pesquisa preliminar, el adolescente -de origen holandés y vecino de Guaynabo- había salido de la urbanización Dorado del Mar de visitar a unos familiares en una guagua marca Lexus, propiedad de su abuela, cuando varios individuos en un auto lo interceptaron para tratar de detenerlo y al intentar huir le dispararon y las balas lo alcanzaron en la cabeza.
El menor fue intervenido quirúrgicamente anoche y se encuentra recluido en condición crítica en el Centro Médico, de Río Piedras, según el teniente José Arocho, director del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Vega Baja.