No oculta que disfruta su estatus de celebridad
POR SARA DEL VALLE HERNÁNDEZ / sdelvalle@elnuevodia.com
La vida de Tommy Ramos ha dado una de esas vueltas que suele realizar en las anillas.
De ser uno más dentro de la plantilla del equipo nacional, selección a la que pertenece desde 2003, ahora es toda una celebridad que revuelve con su presencia los lugares que visita y hasta es considerado un símbolo sexual. Este reconocimiento podría resultar molestoso para muchos, pero para el gimnasta es motivo de contentura.
“Me siento orgulloso porque se me conoce no como miembro de los Golden Boys, sino como gimnasta elite. Al mismo tiempo ese reconocimiento no es solo en la Isla. Se me da una pauta mundial como puertorriqueño y al deporte puertorriqueño”, expresó con una gran sonrisa el atleta en entrevista con este diario.
Ramos, de 26 años, llegó a la Isla el martes tras concluir su participación en los Juegos Olímpicos de Londres donde llegó en sexta posición en el evento final de anillas. A su llegada participó de una extensa caravana que organizó el Comité Olímpico de Puerto Rico para agasajar a los 25 atletas que representar a Puerto Rico en esa justa deportiva.
Durante el trayecto, el joven natural de Guaynabo atrajo la atención de muchos de los ciudadanos. Sin embargo, el estudiante de arquitectura paisajista apuntó con candidez que no se esperaba esa reacción del público.
“La vida como gimnasta y deportista sigue igual, pero la vida social cambia. Pero es una emoción que nunca había vivido. Son un montón de sentimientos bien bonitos”, explicó el medallista panamericano y centroamericano sobre esta etapa de su carrera a la que describió como una 'aventura'.
Donde único el atleta se mostró receloso, fue en el aspecto de su vida privada. Ahí fue enfático en señalar que todo lo que se comente en ese ámbito, permanecerá así. “Yo me mantengo enfocado en mis estudios y en mi vida profesional en la gimnasia. Lo otro es mi vida privada”, dijo en un tono formal.
Ese fue el único momento de la entrevista en que Ramos, que ha tenido que lidiar con comentarios en torno a su relación con la gimnasta rumana Catalina Ponor, se mostró serio.
Más, mucho más
Para Ramos, la experiencia olímpica fue mucho más de lo que esperaba. De hecho, calificó su paso por estos juegos como algo 'fabuloso'. “Estoy más que contento, satisfecho con lo que hice allá. Además, mi entrenador me dejó saber que estaba bien orgulloso de lo que había hecho”, acotó.
Ramos indicó que no se sintió nervioso al momento de ejecutar su rutina, pues no es la primera vez que se enfrenta ese nivel de competencia. Además, sigue una receta que no le ha fallado nunca, ver cada evento como uno más.
En cuanto al compartir entre los miembros de la delegación en Londres, Ramos también se mostró encantado. “Nos tratamos como un grupo de hermanos. Compartimos, nos apoyamos. Además, el hecho de que unimos a un pueblo fue importante”.