26 de Enero de 2008
Problema General:
Los/as participantes ven, en primer lugar, al sistema educativo como responsable de que la comunidad puertorriqueña en general y la comunidad escolar en particular, carezcan de los conocimientos, actitudes y destrezas necesarias para lidiar con situaciones cotidianas de la vida como la crisis social y familiar, falta de valores, corrupción, contaminación ambiental, maltrato a los envejecientes, malos hábitos alimenticios, alta incidencia de violencia, conformismo, problemas mentales, etc. Se enfocan también en la ausencia de recursos, de servicios e instalaciones en las escuelas, en los altos niveles de deserción escolar, en la baja calidad académica, en el uso de metodologías inadecuadas para la enseñanza y el aprendizaje así como en la excesiva politización, centralización y burocratización del sistema educativo público.
Propuesta General:
Lo más novedoso de la propuesta ciudadana es que, más allá de trabajar con los problemas curriculares, propone que el sistema educativo trabaje con la solución de problemas y situaciones relativas al diario vivir de la sociedad puertorriqueña y de la comunidad escolar en asuntos tan diversos como los valores familiares y comunitarios, la educación ciudadana, el problema ambiental, el servicio voluntario, la resolución de conflictos y los aspectos creativos y artísticos. También reclama que el sistema educativo cuente con los recursos, servicios e instalaciones necesarias para cumplir con su función y que tenga los medios para lidiar con la deserción escolar. De igual manera, propone medidas para lograr una calidad académica de excelencia y para el desarrollo de metodologías de enseñanza y aprendizaje efectivas. Finalmente, reclama que el sistema educativo funcione con autonomía del sistema político-partidista y gubernamental, y descentralice y desburocratice sus operaciones administrativas para una mayor eficiencia.
Análisis:
Puede observarse una tendencia a esperar que el sistema educativo público tenga un papel más activo en la solución de problemas del diario vivir de la comunidad puertorriqueña, así como de aquellos que aquejan a las comunidades escolares en sí mismas. Tienden a ver que la educación es un medio para solucionar problemas de la sociedad y de la escuela misma. Ven que el sistema educativo necesita más recursos para cumplir con su función y que es necesario trabajar con problemas de calidad académica y de metodologías de enseñanza. También ven que nada de esto puede alcanzarse si el sistema no se despolitiza y no se descentraliza. En general, tiende a prevalecer una actitud de optimismo respecto a las posibilidades del sistema educativo para reenfocarse y para ayudar a la comunidad puertorriqueña a resolver muchos de sus problemas. La educación todavía sigue siendo una gran esperanza para los y las participantes.