Los demócratas ya promovían en un anuncio en Florida central la imagen de la jueza boricua Sonia Sotomayor. Mira el vídeo
Por José A. Delgado/ jdelgado@elnuevodia.com
WASHINGTON – Con un nuevo anuncio publicitario en español protagonizado por el gobernador Luis Fortuño, la campaña del candidato presidencial republicano Mitt Romney va en busca este fin de semana de los votos de los boricuas de Florida, sobre todo de los que se identifican con el Partido Nuevo Progresista (PNP) de Puerto Rico.
En un estado en el que hay sobre 850,000 personas de origen puertorriqueño, muchos de ellos recién llegados, el comité electoral de Romney ha echado mano de la principal figura del movimiento estadista en la Isla.
En Puerto Rico, son militantes del PNP los que suelen identificarse con el Partido Republicano de Estados Unidos. Según Fortuño, el 90% de los penepés son republicanos, aunque el comisionado Pedro Pierluisi, su compañero de boleta electoral y demócrata, ha afirmado que realmente no superan el 50%.
“Con Mitt Romney las cosas irán mejor, creando millones de empleos y que nuestros hijos tengan mejores oportunidades”, dice Fortuño en el anuncio, en el que reafirma su apoyo a un candidato presidencial que le ha prometido a los estadistas respaldar su fórmula de status, sin condiciones, si es la alternativa ganadora en el referéndum de noviembre en Puerto Rico.
Tras un cuatrienio en el que el gobierno del presidente Barack Obama le asignó a Puerto Rico sobre $13,000 millones adicionales en fondos de la ley de recuperación económica ARRA y Medicaid (a través de la reforma federal de salud), Fortuño sostuvo que “estos últimos años han sido muy difíciles para nuestras familias”.
“Sé que nuestra comunidad tomará la decisión correcta. Ya no se trata de ‘sí se puede’, se trata de ‘cómo se puede’. Tenemos que revivir el sueño americano. Con Mitt Romney, lo lograremos”, agrega Fortuño en el mensaje publicitario.
Mientras el anuncio comienza a difundirse por lo menos en emisoras de televisión hispanas de Florida, la esposa de Fortuño y primera dama de Puerto Rico, Lucé Vela, tenía hoy un recorrido en autobús por Tampa, Lakeland y Orlando, junto al congresista Raúl Labrador (Idaho), en respaldo a Romney.
Los Fortuño han desarrollado este año una relación de amistad con los Romney, que se hospedaron en La Fortaleza durante las primarias presidenciales estadounidenses de marzo pasado.
El comité electoral de Obama, mientras, se llevó a la Florida Central al senador popular Juan Eugenio Hernández Mayoral, quien ayudará a inscribir electores boricuas en las localidades de Kissimmee y Poinciana. Junto a él estará por esa zona el alcalde de San Antonio, Texas, Julian Castro.
Los demócratas programaron recientemente un mensaje con la imagen de la jueza boricua del Tribunal Supremo de Estados Unidos, Sonia Sotomayor, en el que la abogada puertorriqueña de Florida Central Nydia Menéndez cuestiona la oposición de Romney al nombramiento de la primera persona hispana en el más alto foro judicial estadounidense.
“Mi nombre es Nydia. Soy abogada y soy Boricua. Les quiero hablar sobre la jueza de la Corte Suprema Sonia Sotomayor. Cuando fue nombrada por Obama, todos celebramos –los puertorriqueños y los hispanos. Pero Mitt Romney se opuso a Sotomayor. Me ofendió cuando declaro que rechazaba su nominación. … ¿y ahora quiere nuestro voto para Presidente? Señor Romney, llego el momento de pagar la cuenta”, indica Menéndez.
Durante la convención presidencial demócrata el encuestador Sergio Bendixen advirtió que a pesar de que el presidente Obama estaba al frente de Romney en la intención de voto de los electores boricuas (54% a 32%), necesita ampliar esa ventaja para asegurar su victoria en ese estado.
En especial, las campañas de Obama y Romney consideran que los cerca de 200,000 electores de origen puertorriqueño que residen en la Florida central – muchos de ellos votantes “flotantes” entre los candidatos demócratas y republicanos- pueden decidir el resultado de las elecciones presidenciales en el estado, que a su vez puede determinar quién será el próximo inquilino de la Casa Blanca.