Mandatario se retracta en su anticipo de que si no había despidos en noviembre, tendrían que cesar operaciones
Por Servicios Combinados
El gobernador Luis Fortuño se retractó hoy de la posibilidad de un cierre en el Gobierno ante la determinación de la Junta de Reestructuración y Estabilización Fiscal (JREF) de extender hasta enero la fecha en que entrarían en vigor los depidos de cientos de empleados públicos.
Cuando el JREF anunció en septiembre, el despido de 16,970 trabajadores, Fortuño dijo que si no se tomaba esa determinación, tendrían que cerrar el Gobierno en diciembre, porque no habría dinero para pagar la nómina.
Sin embargo, a preguntas de la prensa sobre su alegato, el Mandatario aseguró que eso no ocurrirá durante su administración. “Esa época ya pasó”, comentó durante una conferencia de prensa en el Cuartel General de la Policía.
El gobierno tendrá que conseguir ahora unos $60 millones adicionales para poder pagar los salarios de los empleados cuyas cesantías fueron pospuestas hasta enero.
“Me notificaron que hay que buscar, de otras formas, $60 millones adicionales en ahorros para tratar de mantenernos dentro de lo que necesitamos para mantener el gobierno operando”, dijo el Gobernador esta mañana en entrevista radial (WKAQ).
De otra parte, Fortuño dejó hoy en manos del JREF la evaluación del trabajo de la empresa privada que cobró $3 millones por elaborar el defectuoso plan de despidos de empleados del gobierno.
“Quien tiene obviamente que darle supervisión directa son los miembros de la JREF.
Obviamente, yo no interactúo con ellos. De hecho, ni siquiera conozco quiénes son”, sostuvo en entrevista radial (WSKN).
Fortuño dejó entrever que la acción del JREF de extender hasta enero la fecha en que entrarán en efecto unos 7,000 despidos no tiene que ver con que el plan esté defectuoso, sino con una estricta orden judicial.
“Aquí hay que cumplir con lo que determinó el juez, que interpretó esto de la forma más estricta”, opinó.
Se refirió a la decisión judicial de que el gobierno debió enviar copia de cada una de las cartas de cesantías al representante de los unionados y no sólo una lista con los nombres.
El Gobernador no descartó que algunos jefes de agencias se equivocaran al no notificar al JREF las plazas eliminadas que eran esenciales para poder seguir dando servicio al pueblo.
“Están haciendo lo mejor que pueden, pero son humanos”, afirmó.
Ayer, a sólo tres días de que entraran en vigor la mayoría de los 16,970 despidos de la segunda ronda, la JREF pospuso hasta enero el despido de sobre 7,000 empleados públicos en aquellas agencias gubernamentales en las que no se siguieron las disposiciones de la Ley 7 de emergencia fiscal.
El presidente de la JREF, Carlos García, indicó que “unas 7,191 cesantías que hubieran sido efectivas este viernes, 6 de noviembre de 2009, serán efectivas en enero de 2010. Estos empleados deberán recibir una notificación a tales efectos antes de este viernes”.
Sólo unos 2,774 trabajadores gubernamentales se quedarán sin trabajo este viernes.
La JREF estimó que finalmente serán despedidos 14,521 empleados de los 16,970 que recibieron cartas de cesantías el 25 de septiembre, ya que unas 1,649 cesantías fueron dejadas sin efecto por razón de la naturaleza crítica de los puestos y otras 800 cesantías pudieran quedar rescindidas porque la antigüedad de los empleados es mayor de 13 años y seis meses de servicio.