Manifestación de apoyo al gobierno coincide con llegada de ministro ruso que busca solución a la crisis
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Damasco – El gobierno de Francia anunció hoy que ha decidido retirar a su embajador en Siria debido a la inseguridad creciente en ese país.
Mientras, miles de personas inundaron esta mañana el barrio damasceno de Mezze en apoyo al régimen de Bachar al Asad y en agradecimiento a la visita del ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lávrov, para buscar una salida a la crisis siria.
Lávrov se reunió con al Asad, a quien grupos internacionales solicitan su dimisión ante la ola represiva que se asegura mantiene contra todos sus opositores.
Al salir de la reunión, Lavrov denominó "fructuosa" la conversación sostenida con el presidente sirio.
Mientras continúan los bombardeos en Homs, las agencias de noticias rusas informan que Asad le dijo a Lavrov que está listo para establecer el diálogo con las fuerzas políticas del país y que está interesado en una misión ampliada de la Liga Árabe en Siria.
Rusia y China vetaron el pasado sábado una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que instaba al gobierno sirio a parar la violencia contra los opositores, lo que levantó fuertes críticas por parte de Occidente.
El régimen sirio movilizó la manifestación popular para evidenciar que todavía cuenta con un amplio respaldo de la gente.
Para garantizarse la afluencia, en cualquier caso, los estudiantes de universidades y escuelas, y los funcionarios de los ministerios son invitados a participar y llegan al lugar de la concentración en autocares fletados por el gobierno, como explicó a Efe Mohamed, un empleado del Ministerio de Industria.
El fervor de las masas por Al Asad se tradujo en eslóganes como "Justicia, Siria, Bachar, y punto"; o en agudos cánticos que tenían como destinatarios a los enemigos que Damasco ha puesto en su punto de mira: a la cabeza, el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, o el canal de televisión catarí Al Yazira.
Algunos, como el funcionario Mohamed, no se mostraban tan entusiastas, y explicaban que era su responsable en el ministerio quien se encargaba de que asistieran a la marcha.
Otros manifestantes, como el joven Rami Sabri, declaraban su lealtad al mandatario sirio.
"Los sirios queremos a Al Asad. Es un doctor, un caballero, sabe cómo hablarle al país y cómo encontrar soluciones a los problemas del país y de la gente", explicó a Efe el joven.
En su novena participación en una manifestación de apoyo al régimen, Sabri aseguró no tener miedo a la violencia que existe en su país y que está llegando a las puertas de Damasco, ya que toda su familia y sus amigos viven en la capital.
Pese a la multitudinaria participación, la mayoría de los entrevistados destacaron que no ha sido la mayor concentración de fieles asadistas, y que en anteriores ocasiones el régimen fue capaz de congregar a un número todavía mayor de gente.