Sospecharon que incendio tenía que ver con investigación a la aseguradora MCS
Por Limarys Suárez Torres / lsuarez1@elnuevodia.com
Un fuego intencional en una oficina en Isabela que cualifica a beneficiarios del programa de Mi Salud provocó que ayer agentes federales se movilizaran a la escena para investigar si existía alguna relación entre el siniestro y la pesquisa contra altos ejecutivos de la aseguradora MCS.
La oficina pertenece al Departamento de Salud y allí se custodian archivos de pacientes cualificados al programa y suscritos a MCS, que maneja Mi Salud en dicha región hasta el próximo 31 de octubre.
En principio, la Policía y fuentes federales indicaron que la oficina pertenecía a MCS, pero la aseguradora lo negó desde el primer momento. “La oficina indicada no es de MCS. De hecho, no tenemos oficina en Isabela”, dijo Marién M. Amézaga Pantoja, director de promociones de MCS.
Fuentes de El Nuevo Día indicaron que agentes federales del Servicio Secreto, del Departamento de Salud Federal y de la Agencia federal de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) acudieron al lugar para investigar el incendio, ante la sospecha de que podía estar vinculado a la pesquisa a MCS.
Sin vínculo con la pesquisa
Asimismo las fuentes de este diario indicaron que aunque el incendio fue intencional, de momento, las autoridades federales no lo relacionan directamente con la investigación que realizan sobre un fraude al programa Medicare que involucraría a ejecutivos de MCS.
El Nuevo Día supo que los beneficiarios acuden a la oficina regional que se incendió para llenar la solicitud y ver si son elegibles al plan médico del Gobierno.
Una vez los técnicos le llenan la documentación deciden si son elegibles o no al plan médico y luego esa información se suministra a la Administración de Seguros de Salud (ASES), que a su vez se la pasa a MCS, donde los elegibles recogen el plan médico.
El pasado jueves, agentes de Salud federal, del Servicio Secreto y de la Agencia federal de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) diligenciaron una orden de allanamiento en las oficinas centrales de la aseguradora MCS en Hato Rey en busca de información sobre un posible esquema de fraude al programa de Medicare.
Ejecutivos en la mira
Fuentes de El Nuevo Día revelaron que la pesquisa apunta a altos ejecutivos de la aseguradora.
La gerencia de MCS se mostró descontenta con el allanamiento realizado y señalaron que hubiesen preferido que les avisaran para ellos cooperar voluntariamente.
Sin embargo, la fiscal federal Rosa Emilia Rodríguez Vélez, al ser abordada sobre el sentir de la gerencia de MCS, puntualizó que estas intervenciones se hacen de sorpresa. “Si avisamos, de momento se desaparece la evidencia”, aseguró Rodríguez Vélez.