La institución educativa premió a 48 jóvenes que se graduaron de cuarto año
Por El Nuevo Día Educador
La institución educativa John Dewey premió a 48 estudiantes de diversas escuelas superiores del sistema público y privado de Puerto Rico con la Medalla de Superación, en reconocimiento a su esfuerzo extraordinario por alcanzar su grado de estudios generales y graduarse de cuarto año.
Por los pasados cinco años, cada uno de los diez centros educativos de John Dewey se da a la tarea de seleccionar escuelas de su comunidad y con la ayuda del comité de graduación cada plantel, identifican a un joven que se haya superado para obtener su grado de educación general, sin importar los obstáculos presentados durante sus años de estudiante. Lo que distingue a esos jóvenes es la tenacidad y sacrificio que los convierte en modelos de superación, en un ambiente donde la incidencia de deserción escolar es alarmante.
“Para estos estudiantes no hubo adversidades ni situaciones de índole económica, académica o personal que les impidieran alcanzar su sueño de completar su escuela superior. En la actualidad, jóvenes como ellos son dignos de admiración, pues lamentablemente otros deciden dejar la escuela y continuar por el camino que entienden es más fácil, sin embargo, es el más peligroso”, manifestó Carlos A. Quiñones Alfonso, fundador y presidente de John Dewey.
Entre estos estudiantes se encuentran jóvenes que crían a sus hijos a la vez que estudian, así como algunos que han perdido sus padres por situaciones de suicidios, drogas, alcoholismo o por enfermedades catastróficas y se han tenido que encargar de sus hogares. Otros tienen impedimentos físicos o de aprendizaje que no les han frenado su empeño y perseverancia por continuar sus estudios y hasta destacarse por sus promedios, su participación en actividades extracurriculares y sus características de liderato.
John Dewey coordina con las escuelas para entregar personalmente la medalla al joven seleccionado durante los actos de graduación del plantel, reconociéndole frente a sus compañeros y maestros. Una actividad privada para ellos junto a sus familiares, y un premio en metálico se les otorga luego, como reconocimiento a ese gran esfuerzo y logro alcanzado. Este reconocimiento anual es parte de los esfuerzos de John Dewey por enfatizar el valor de la educación como herramienta de evolución positiva en nuestra sociedad.