Ultiman a juez y fiscal del gobierno de Bachar al Asad
The Associated Press
BEIRUT -Un grupo de pistoleros emboscó y mató a tiros ayer a un fiscal estatal y a un juez, en una acción que sugiere que las facciones opositoras armadas se están volviendo más osadas y mejor coordinadas en sus acciones contra el régimen del presidente Bachar al Asad.
Los asesinatos, reportados por la agencia noticiosa estatal en una región del norte de mayoría opositora, se produjeron un día después de la muerte de una figura política en la ciudad de Aleppo, de mayoría oficialista.
Los atentados no han alcanzado al círculo íntimo de Asad, pero indican un giro creciente hacia tácticas violentas por parte de la oposición, mientras aumenta el número de deserciones en el ejército y la oposición lucha por mantener control en pequeños enclaves.
El temor a una guerra civil hizo que Jordania instalara un campamento de refugiados cerca de la frontera siria en caso de un éxodo. Mientras, Egipto ordenó el retiro de su embajador en Damasco.
El gobierno sirio ha ofrecido algunas concesiones, incluso la propuesta de un plebiscito la semana próxima que permitiría una mayor competencia política con el Partido Baath de Asad. Pero la oposición no quiere nada menos que la renuncia del presidente.
En tanto, el régimen no ha cedido en sus ataques contra los opositores, que califica de terroristas en una conspiración extranjera para desestabilizar el país.
En la ciudad de Homs, las fuerzas del gobierno despacharon refuerzos mientras cañoneaban el distrito de Baba Amr, el cual está en manos de los rebeldes y al que han atacado sin respiro durante casi dos semanas, dijo el Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña.
“Me preocupa que Siria se hunda en una guerra civil”, dijo ayer a la BBC el canciller británico William Hague.
Las Naciones Unidas dieron por última vez en enero una cifra de bajas en Siria cuando informaron que 5,400 personas habían muerto durante 2011. Pero desde entonces han muerto otros centenares, según grupos de activistas. Los Comités Locales de Coordinación dijeron que las víctimas fatales ascienden a más de 7,300 desde que comenzó el levantamiento hace 11 meses.
El sábado, fuerzas sirias mataron a una persona y lanzaron gases durante un funeral, lo que derivó en una gran protestas en Damasco. El suceso coincidió con la visita de un enviado chino, quien dijo que su país apoyará una solución a la crisis sobre la base de las propuestas de la Liga Árabe, aunque no apoyen el reclamo de que Asad dimita.