Testimonio exonera a un condenado a cadena perpetua. Vídeo
Por Eugenio Hopgood Dávila / ehopgood@elnuevodia.com
Un exagente de homicidios evocó ayer en el Tribunal de San Juan lo que alega que le contó un colega corrupto asesinado hace tres décadas sobre el histórico caso de la tortura y asesinato del dirigente tronquista Juan Rafael Caballero, versión que exculpa a un hombre que cumple cadena perpetua por ese crimen ocurrido el 13 de octubre de 1977.
Andrés Rivera Maldonado quien fue supervisor de la Unidad de Homicidios en la convulsa década del 70, fue el primer testigo ayer en la vista de petición de nuevo juicio para José Luis “Cano” Latorre, de 62 años de edad, quien fue convicto en 1989 por su alegada participación en el crimen de Caballero.
El excoronel Alejo Maldonado, quien para ese tiempo era el principal jefe de investigaciones de la Policía y capo de una red de delincuentes y agentes corruptos vinculados con sectores violentos de la extrema derecha, compareció ayer a la vista ante la jueza Eloína Torres y fue juramentado como testigo.
No obstante, Maldonado y del otro testigo, Edgardo Giorgi, quienes también declararán ambos a favor de la inocencia de Latorre, no ofrecerán sus testimonios hasta el primero de marzo.
Rivera Maldonado dijo que en 1989 le relató al entonces fiscal Andrés Rodríguez Elías lo que le había contado el agente Emilio “Millo” Medina sobre su participación en el crimen de Caballero, estrangulado con un cable mientras lo interrogaban en El Yunque, y en el que no aludía a Latorre entre los autores.
El testigo declaró que Rodríguez Elías al oír la versión le dijo que “a estos tipos (Latorre y Giorgi) había que sacarlos de carrera porque habían atentado contra unos agentes”.
“Rodríguez Elías me dijo que con ese testimonio yo no servía para ser testigo del ministerio público… cometió una injusticia a sabiendas de que estas personas eran inocentes”, sostuvo. “Usó como testigo a Cástulo Martínez, asesino confeso de Caballero, para condenar a dos inocentes”, agregó.
El agente retirado indicó que años antes, en 1983, había ofrecido la versión de Emilio Medina al entonces fiscal federal Salixto Medina Malavé y a dos agentes del FBI pero no hicieron nada con el testimonio. Según esa versión, Alejo Maldonado, el empresario Braulio Mercader, los también agentes Cástulo Martínez y Kiko Rosas y Medina habían sido los que participaron en la tortura y asesinato de Caballero, mientras que Giorgi y Latorre no tenían nada que ver.
Rivera Maldonado dijo que en 1977 trabajaba para Mercader, un exmiembro de la Unión de Tronquistas que se había dedicado a ¨romper las huelgas” de ese sindicato con su flota de camiones, lo que habría provocado “una guerra” entre éste y sus excompañeros.
Relató que cuando investigaban un atentado contra Mercader en Bayamón, habían apuntado las tablillas de un carro que iba frente al auto del empresario. Dijo que a través de esa tablilla consiguió a Giorgi y luego a Latorre.
A Giorgi, quien tenía una orden de arresto pendiente por un caso de vehículos hurtados, no lo llevó al tribunal sino al negocio de Mercader quien los interrogó, mostrándole fotos de miembros de los tronquistas para que le hablaran del atentado. Según el testigo, Giorgi le dijo que Latorre y él transitaban por allí de casualidad e incluso ayudaron al empresario al darle paso cuando oyeron disparos. “Braulio quedó satisfecho”, dijo el testigo.
“Millo vino una mañana a mi casa en su motora, estaba nervioso, me llevó a la playa de Puerto Nuevo en Vega Baja y me contó todo llorando¨, dijo en otro momento sobre la versión que le dio Medina en octubre de 1977 sobre el crimen de Caballero. Dijo que Medina fue “ejecutado” uno o dos años después.
“Cástulo y Medina lo apretaban por el cuello para que hablara mientras Mercader lo interrogaba... Alejo y Kiko velaban que nadie se acercara¨, agregó sobre el crimen en El Yunque. El objetivo, dijo, era que Caballero confesara y dijera quienes participaron en los atentados contra Mercader.
“En una Alejo dijo que vio un carro sospechoso y dio instrucciones de que se tenían que ir a otro lado, echaron a Caballero con el cable amarrado en el baúl”, dijo. “Cuando llegaron a otro lugar para seguir la tortura, abren el baúl y Cástulo dice: ahora si que este va a hablar pero Alejo lo toca y dice: este no va a hablar nada. Está muerto”, declaró el testigo citando la versión de Medina.