Los cuatro nuevos jefes regionales de la Policía apuestan a un número mayor de investigadores
Por Ricardo Cortés Chico/rcortes@elnuevodia.com
La apuesta de los cuatro jinetes de la operación diaria de la Policía girará en torno al fortalecimiento de las investigaciones criminales, con la esperanza de aumentar la tasa de esclarecimiento, índice que en los últimos años ha figurado como uno de los principales dolores de cabeza en la Uniformada.
La estrategia, en la que coinciden los coroneles de las nuevas regiones (Norte, Sur, Este y Oeste), consiste en aumentar la cantidad de investigadores, especialmente en las divisiones de Homicidios y Robo, y fortalecer las destrezas de estos oficiales con adiestramientos, muchos de los cuales ya se están ofreciendo como parte de la llamada reforma policiaca, que atiende las críticas del Departamento de Justicia federal.
La ventaja de los cambios en el organigrama, anunciados el miércoles por el superintendente Héctor Pesquera, es que los nuevos jefes regionales tendrán la autoridad suficiente para desarrollar las estrategias y ejecutar los cambios que estimen necesarios para el buen funcionamiento de la agencia, explicó el coronel Leovigildo Vázquez, quien ahora estará a cargo de la región Este.
Los estimados más conservadores proponen que la Policía resuelve alrededor del 45% de los asesinatos. Esta cifra, sin embargo, incluye los llamados esclarecimientos por excepción, en los que los investigadores saben quién es el responsable del delito pero no pueden probarlo ante los tribunales. En los últimos tres años, sin embargo, en alrededor del 32% de los casos los responsables son llevados a corte.
El asunto prioritario a corregir es la percepción de impunidad en la población, coincidieron los coroneles.
“Es importante, porque lleva el mensaje de que el delito que se comete no quedará impune y la ciudadanía puede tener la tranquilidad de que el sistema funciona. No hay peor cosa que pueda pasar que la impunidad”, dijo Vázquez, quien lideró el intercambio con la prensa, en parte, tal vez, por su antigua función a cargo de la Superintendencia Auxiliar de Operaciones de Campo, que bajo el viejo esquema supervisaba las 13 comandancias policiacas.
Reinaldo Bermúdez - Región Norte
Se trata de la región con más densidad poblacional y más incidencia delictiva en la Isla. De hecho, el 40% de los asesinatos y el 48% del total de delitos Tipo I cometidos en el 2012 ocurrieron en alguno de los municipios que compone esta región, que cubre desde Vega Baja hasta Canóvanas.
“Tenemos la capital con sus propias complicaciones y la comandancia más extensa, que es Bayamón. Se añade Carolina, que trae mucha incidencia criminal”, reconoció Bermúdez.
En una entrevista en su oficina, en el Cuartel General, indicó que no tiene una prioridad geográfica dentro de la región.
Por eso, al igual que los otros tres coroneles, buscará añadir personal a las ramas investigativas, especialmente las divisiones de Homicidios y Robo, los dos delitos contra la persona más preocupantes para la Uniformada. De hecho, el 29% de los 3,265 robos reportados por la Policía entre inicios de año y el miércoles ocurrieron en la región de San Juan.
“Estas ya no van a ser fincas del jefe de la región, sino una sola Policía remando para un mismo lado”, dijo Bermúdez cuando se le preguntó sobre el aislamiento que provocaron los pasados intentos de regionalización.
Además de la incidencia criminal, Bermúdez enfocará su estrategia en mejorar la supervisión en las operaciones de la Policía. En la División de Drogas, por ejemplo, solo admitirá investigaciones en las que se graben las transacciones, para así asegurar una convicción.
Las quejas ciudadanas también se mirarán de cerca. En esto Bermúdez tiene dos metas. Una es acortar el tiempo de respuesta de la Policía a las alertas de los ciudadanos y la otra es evitar intervenciones indebidas, como las denunciadas contra la División de Drogas de San Juan, que provocó la salida de 24 agentes y varios supervisores.
“Hay que ser dinámico y si algo no funciona se cambia. No podemos quedarnos sin tomar acción. Todo cambio trae resistencia. Todo está en cómo el líder aplica los cambios”, dijo.
Leovigildo Vázquez - Región Este
La mayor preocupación del coronel Leovigildo Vázquez en su nueva encomienda a cargo de la Región Este de la Policía gira en torno a un solo municipio: Caguas.
El 63% de los delitos que se reportan en los municipios que cubre la comandancia de Caguas ocurre en el pueblo de los criollos. “Si se controla la incidencia de Caguas se controla gran parte del total de la incidencia en la región... Vamos a ver cómo aumentamos el por ciento de esclarecimiento. Esa es la forma de desalentar la conducta delictiva”, señaló Vázquez.
Todos los delitos Tipo I, salvo por el renglón de robos, han aumentado en los pueblos de esta comandancia. Este aumento se suma al alza dramática de la criminalidad en esta zona en el 2011, especialmente en el renglón de asesinatos.
“La región de Caguas es prioridad. Hemos visto un aumento en los asesinatos y en los delitos Tipo I. Sabemos de los esfuerzos que se han puesto en ejecución y vamos a estar evaluando... para ver en qué podemos mejorar”, dijo Vázquez.
Por el momento, el coronel, quien operará desde la comandancia de Caguas, se concentrará esta semana en el proceso de transición. Además de asumir la jefatura de la Región Este, que incluye también los pueblos bajo las comandancias de Fajardo y Humacao, Vázquez deja su puesto como Superintendente Auxiliar de Operaciones de Campo (SAOC).
Vázquez evaluará los recursos humanos y el equipo con que cuentan en las tres comandancias a su cargo. Con esto buscará distribuir mejor los recursos. Una de las quejas que escuchó como jefe del SAOC es la falta de agentes.
El coronel se expresó esperanzado en el nuevo modelo de regionalización, porque además de la responsabilidad, se le otorgó a los coroneles la autoridad para tomar las decisiones que estimen necesarias. “El hecho de que vamos a estar supervisando una cantidad limitada de comandancias hará más eficiente y más ágil la atención y solución de problemas. Los intentos (de regionalización) anteriores fracasaron porque a los oficiales no se les dijo claro cuáles eran sus funciones ni se les dio la autoridad para hacer el trabajo”, dijo.
Edwin Torres - Región Sur
De las comandancias que caerán bajo la nueva Región Sur que se crea en la Policía con el nuevo organigrama impuesto por el superintendente Héctor Pesquera, la de Guayama es la que más inquieta al coronel Edwin Torres.
En cuanto a los asesinatos, este año en su región se han cometido diez más que el año pasado. El resto de los delitos Tipo I en los pueblos de Cayey, Guayama, Salinas, Arroyo y Patillas, que responden a esta comandancia, se mantienen un tanto estables, salvo por el renglón de apropiaciones ilegales, que muestra un incremento de 5%.
El reto para Torres será bajar la cantidad de muertes violentas en estos pueblos, sin descuidar lo logrado en las otras comandancias de Ponce, Utuado y Aibonito, que este año muestran, en su mayoría, un saldo positivo en comparación con el 2011.
“En términos geográficos nuestra prioridad será la región de Guayama... Esto (los asesinatos) lo tenemos que bajar sin descuidar a las otras regiones”, dijo el coronel, que en los últimos años ha liderado la comandancia de Ponce.
Para esto tiene varias estrategias, además de añadir personal a la rama investigativa que opera desde Guayama. Dijo que buscará establecer grupos de investigación criminal que intenten resolver los crímenes, con trabajo intensivo, en las primeras horas después que se cometen los hechos. “Eso me ha funcionado. Es importante atacarlos fuerte y rápido. Las primeras horas son importantes para el esclarecimiento... El crimen tiene tres cosas principales: las drogas, las armas y los asesinatos. Yo creo que mucho del efecto dependerá de la rama investigativa”, dijo al adelantar que probablemente hará cambios en el personal.
Los cambios no se limitarán a Guayama. Torres explicó que las comandancias más pequeñas usualmente confrontan problemas porque tienen poco personal.
Héctor Agosto - Región Oeste
El comportamiento criminal en las comandancias de Arecibo, Aguadilla y Mayagüez es distinto. Los pueblos más cercanos al área metropolitana tienden a reportar proporcionalmente un mayor número de delitos contra la persona, como asesinatos, robos, violaciones y agresiones. En los pueblos del extremo oeste del País, en cambio, la incidencia tiende a girar más hacia los delitos contra la propiedad, como los escalamientos, las apropiaciones ilegales y el hurto de autos. Por eso, los pueblos en la recién creada Región Oeste, donde menos se concentra la incidencia delictiva en el País, necesitarán un acercamiento distinto, explicó el coronel Héctor Agosto, quien estará encargado de pueblos tan distintos como Ciales y Cabo Rojo. “Nosotros tenemos que estudiar y conocer el comportamiento de la incidencia en detalle. Mayagüez ya tiene un plan estructurado que busca tener un control mayor de la incidencia. Arecibo requiere el desarrollo de estrategias rápidas, porque su proporción en delitos contra la persona es mayor y necesita que el proceso sea ágil”, explicó Agosto, quien dirigía la comandancia en la Sultana del Oeste. Gran parte de la solución, al igual que en las otras regiones, recae en el desempeño de la rama investigativa, señaló. Los problemas en torno a la cantidad de personal asignado en los distintos cuarteles y distritos podrán aliviarse con rapidez, señaló. Eso será así gracias al nivel de autonomía que el nuevo organigrama les proveerá a los jefes regionales, que antes estaba concentrada en la figura del Superintendente Auxiliar de Operaciones de Campo (SAOC), dependencia que desaparece con la regionalización. “Esto nos permite estar más cerca del personal. Antes tardaba demasiado la toma de decisiones administrativas. El contacto con el personal hace que uno reaccione mejor a ellos y que mejore la motivación, que es sumamente importante, porque ellos son los que están en la calle”, dijo.