La intervención, de un padecimiento congénito de espalda, se realizará en Nueva York
Por Marga Parés Arroyo / Mpares@elnuevodia.com
El arzobispo metropolitano de San Juan, monseñor Roberto González Nieves, será operado hoy de los discos debido a una condición congénita de la espalda.
La intervención quirúrgica se llevará a cabo en un hospital de Nueva York, donde el prelado se encuentra desde principios de esta semana.
Samuel Soto, portavoz del arzobispo, confirmó esta semana que la operación sería de los discos, aunque no ofreció más detalles.
“Como un hombre de fe, él está confiado en que va a salir bien”, comentó Soto, quien aseguró que ya ayer el religioso se encontraba “listo” para la operación, aunque aún no le habían indicado a qué hora sería intervenido.
Según informó el propio González Nieves en un memorando que les cursó a los párrocos y religiosos adscritos al Arzobispado de San Juan antes de partir, tras la intervención deberá permanecer en el hospital durante tres días. Posteriormente, guardará reposo unas dos semanas en el convento franciscano de Saint Stephen of Hungary, en Nueva York. Su fecha de regreso a la Isla está programada para el próximo 26 de febrero.
“Él está muy agradecido por todas las personas que han rezado por su salud”, sostuvo Soto.
Delicada CIRUGÍA
Según el doctor Yamil Rivera, ortopeda especialista en cirugía de la columna, las operaciones de la espalda son muy frecuentes, aunque algunas son mínimamente invasivas (como las que él suele practicar) y otras, de cirugía abierta, son más complicadas.
Rivera, quien recalcó que desconoce los pormenores de la cirugía a la que González Nieves se sometería, comentó que generalmente las dolencias de la espalda se tratan primero con medicamentos y, posteriormente, a través de terapias y bloqueos lumbares. Si nada de esto funciona, entonces se opera.
El ortopeda destacó que hay varios tipos de cirugía de los discos, por ejemplo, para desviaciones de discos, reemplazos o fusiones.
Según el Departamento de Salud federal, la mayoría de las personas que tienen padecimientos de la espalda regresan al trabajo al cabo de uno a tres meses, pero un 5% no vuelve a reinsertarse a la fuerza laboral.