Ayer perdió la vida al menos otro medio centenar de civiles
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El Cairo - Al menos 50 personas murieron ayer en Siria, la mayoría en el bombardeo lanzado por las tropas del régimen de Bachar al Asad contra la ciudad central de Homs y la provincia septentrional de Idleb, según denunció un grupo opositor.
Los Comités de Coordinación Local (CCL) informaron en un comunicado de la muerte de 30 civiles en Homs y de 17 en Idleb, los principales bastiones de la oposición a Al Asad.
La ciudad de Homs, que sufre un asedio desde hace dieciocho días, fue de nuevo la más castigada por los bombardeos, en especial el barrio de Bab Amro, donde los CCL documentaron la muerte de tres menores y tres mujeres entre las víctimas.
El grupo opositor también denunció una masacre en la zona de Yabal al Zauya de Idleb, fronteriza con Turquía, objeto de frecuentes ofensivas del régimen por ser refugio de militares desertores.
En esa zona, las fuerzas leales a Al Asad bombardearon e irrumpieron con tanques en las localidades de Ibdita y Eblin, donde fallecieron 16 de las 17 víctimas mortales registradas en la provincia.
Una decena de viviendas han sido destruidas en la campaña militar contra estas localidades, cuyas calles permanecen desiertas debido a los intensos disparos.
En Ibdita, los CCL señalaron que siete hombres, miembros de una misma familia, fueron detenidos, torturados y encerrados en una especie de cueva, que a continuación fue incendiada por las fuerzas de seguridad.
Aparte de los bombardeos contra Homs e Idleb, las acciones represoras de las tropas del régimen causaron dos muertos en poblaciones de los alrededores de Damasco y uno en Alepo (norte).
Estas informaciones no han podido ser verificadas de forma independiente debido a las restricciones impuestas por las autoridades sirias a los periodistas para trabajar.
Los opositores calculan que más de 8,500 personas han perdido la vida por la represión gubernamental desde el inicio de las protestas en Siria a mediados de marzo pasado, frente a las 5,000 contabilizadas por la ONU, que en enero pasado dejó de actualizar la cifra por la dificultad para recabar la información.
Máxima prioridad
Por otra parte, la “máxima prioridad” del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, es garantizar el acceso de ayuda humanitaria a Siria, una tarea por la que tendrá que velar el enviado especial que el organismo quiere enviar al país árabe en colaboración con la Liga árabe y que todavía no ha sido seleccionado.
“La principal prioridad para el secretario general es encontrar la manera de garantizar el acceso de la ayuda humanitaria, porque la población anda escasa de suministros médicos, alimentos y también de electricidad”, dijo ayer el portavoz de Ban, Martin Nesirky, en la sede central de la ONU en Nueva York.
El máximo responsable de Naciones Unidas trabaja en estos momentos “en estrecha colaboración” con la Liga árabe para nombrar un enviado especial para Siria, tal y como pidió la Asamblea General de la ONU la pasada semana, “tan pronto como sea posible”, indicó Nesirky.
“Esa persona tendrá como máxima prioridad velar por que se garantice el acceso humanitario al país, y también buscar una solución política para la crisis, pero su primer objetivo es garantizar la asistencia humanitaria”, añadió el portavoz de Ban Ki-moon.
Nesirky evitó hablar de los nombres concretos que se barajan para el puesto, pero indicó que existe “una gran necesidad de encontrar a alguien con la autoridad y el perfil adecuados”, y que esté disponible para asumir su puesto “de inmediato”.