Top de la pagina

Noticias

    Facebook Twitter Digg Google Buzz
15 de febrero de 2012
Puerto Rico Hoy
 

Impune la manipulación de estadísticas en la Policía

Fiscales de Justicia no creen que agentes que alteraron hechos cometieron delito

 

Por Ricardo Cortés Chico / rcortes@elnuevodia.com

El Departamento de Justicia confirmó que hay un patrón de manipulación de estadísticas en la Policía que tiene el fin de bajar artificialmente la incidencia criminal, pero cerró la pesquisa sin acusar a nadie porque entiende que no se cometió ningún delito criminal.

Según la fiscal Maricarmen Rodríguez, directora de la División de Integridad Pública, Delitos Económicos y Asuntos del Contralor de Justicia, el marco legal actual no provee garras que penalicen este tipo de manipulación.

“Ahora mismo no hay nada que tipifique (como delito) esa conducta”, dijo Rodríguez, quien trabajó en la pesquisa junto a otros dos fiscales.

El Departamento de Justicia intervino en este asunto luego de que El Nuevo Día publicó en mayo del año pasado una serie de artículos en el que quedó evidenciado un esquema mediante el cual agentes alteraban los hechos que le eran denunciados para hacerlos parecer delitos de menor gravedad.

La otra forma en que manipulaban las estadísticas era dejando sin número de querella las denuncias ciudadanas, lo cual provocaba que los incidentes no fueran contados, o dándole a diferentes incidentes el mismo número para que varios hechos se contaran como un mismo suceso.

La práctica se daba en momentos en que las estadísticas de la criminalidad mostraban incrementos históricos, mientras la alta oficialidad de la Policía insistía en que todos los delitos, menos los asesinatos, estaban bajando.

Al publicarse la investigación de este diario, la Policía reclamaba una reducción de 13.1% en todos los delitos Tipo I, menos los asesinatos. Tras el descubrimiento del esquema, dichos delitos experimentaron súbitas alzas y para el cierre del 2011 la reducción que reclamaba la Policía se había reducido a 2.8%.

Hablan de culpa menor

Cuando el secretario de Justicia, Guillermo Somoza, ordenó esta pesquisa, dijo que quienes hubiesen incurrido en alteración de hechos denunciados podrían haber cometido delitos de falsificación de documentos, falsedad ideológica o emisión de certificaciones falsas.

La fiscal Rodríguez precisó ayer que lo más que se le puede imputar a los policías que hayan alterado hechos son violaciones administrativas, las cuales fueron referidas al superintendente Emilio Díaz Colón.

En el Código Penal del 2004 no existe disposición alguna que establezca como acto criminal la manipulación de documentos públicos para dar una falsa impresión a la ciudadanía, en este caso, de una mejoría en el problema del crimen. El Código penaliza actos similares, pero requiere una intención de defraudar o que como consecuencia haya la pérdida de fondos públicos, dijeron los fiscales.

Julio Cepeda, uno de los fiscales a cargo de la pesquisa, explicó, por ejemplo, que el término “defraudar” en los delitos de falsedad ideológica y falsificación de documentos implica que se le quita a alguien un derecho por medio de engaño o apropiación ilegal.

“La intención es lo que se imputa, una reducción en las estadísticas, no un daño al querellante... Probablemente quieren dar a entender que hay una baja en la incidencia. El problema es que no hay nada en el Código Penal que penalice eso”, dijo Cepeda.

Otros delitos evaluados requieren que haya pérdida de fondos públicos, pero eso tampoco fue hallado en la pesquisa. El crimen de expedir “certificaciones falsas” implica, por ejemplo, documentos como certificaciones de antecedentes penales o certificados de nacimientos, entre otros.

La pesquisa de Justicia se limitó a examinar las denuncias de alteraciones de querellas que ya habían sido presentadas ante la Superintendencia Auxiliar de Integridad Profesional de la Policía.

Los tres fiscales no examinaron nuevos ejemplos de manipulación porque creyeron que podía interpretarse como una “persecución ilegal” y, de encontrar algún delito, el caso podría caerse por esa razón en el tribunal, según dijeron.

Pedro Laborde, otro de los fiscales, explicó que las denuncias que examinaron se concentraban en los cuarteles de Guayanilla, Toa Baja y Vega Alta con alrededor de 12 querellas ciudadanas tomadas por cuatro agentes.

La investigación de El Nuevo Día publicada en mayo encontró evidencia de manipulación de estadísticas en 9 de las 13 regiones policiales del país.

Permiso para hacer lo malo

El criminólogo José Raúl Cepeda y el exagente Luis Rafael González, quien en mayo denunció que fue sujeto de presiones para manipular las querellas, indicaron que esta determinación deja la puerta abierta para más alteraciones de informes de incidentes y una manipulación más intensa de las estadísticas.

De hecho, fuentes de este periódico confirmaron que en muchos distritos y precintos se sigue manipulando las estadísticas diariamente. “Es como un permiso para que sigan haciendo las cosas mal”, dijo González.

El criminólogo señaló que si se entiende como víctimas o defraudados el pueblo en general, los delitos que se evaluaron fueron consumados. “Probablemente es difícil de probar, pero no que se dejaron de cometer delitos. Pero si el Gobierno no ve delitos en casos más graves como el de (el representante José luis) Rivera Guerra, no van a hacer nada con esto”, dijo Cepeda.

Cargando..
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Primer paso:
Primer paso: