El gobierno informará para el 15 de enero si enviará su delegación para los Juegos
Por Sara Del Valle Hernández / sdelvalle@elnuevodia.com
El 15 de enero de 2010 es la fecha límite en la que el gobierno de Cuba informará si envía o no una delegación para participar en los XXI Juegos Centroamericanos y del Caribe, que se celebrarán del 17 julio al 1 de agosto de 2010 en Mayagüez.
Su decisión dependerá, principalmente, de si Puerto Rico puede conseguir una carta con una garantía de algún funcionario de alto rango en el Departamento de Estado de Estados Unidos de que serán tratados al igual que las otras delegaciones.
“El gobierno cubano no duda de la gestiones que ha realizado el Gobierno de Puerto Rico y el Comité Organizador, tampoco dudan de las respuestas positivas que hemos obtenido, pero necesitan algún tipo de garantía de personas con poder decisional en el Gobierno de Estados Unidos”, explicó Israel Roldán, miembro del Comité Organizador de los Juegos.
Roldán llegó el lunes en la madrugada a la Isla tras reunirse el sábado con José Ramón Fernández, presidente del Comité Olímpico de Cuba. En dicho cónclave, Cuba pidió esas garantías para evitar lo que les sucedió en el Clásico Mundial de este año, que todavía no les han pagado (les deben cerca de $1 millón) aunque le habían hecho unas promesas similares a las que hoy le hace el Comité de Mayagüez 2010. El pago fue detenido en el Departamento del Tesoro.
Según Roldán, Cuba quiere venir a los Juegos pero desean ser tratados de la misma manera que las otras delegaciones y no pasar por la experiencia del Clásico.
“Necesitamos un documento de alguien que nos diga que los van a tratar igual, no necesariamente de Hillary Clinton (secretaria de Estado), pero alguien con poder”, reiteró el vicepresidente del Comité Olímpico de Puerto Rico.
Roldán, quien ya se reunió con el secretario de Recreación y Deportes Henry Neumann y con el secretario de Estado Kenneth McClintock para buscar esa garantía, indicó el gobierno de Cuba les dijo que la misma sería imperativa porque han comenzado a trabajar con su presupuesto para el próximo año y no quieren invertir dinero y tiempo para que no puedan venir al final.
Y es que las finanzas del gobierno cubano, según informes de prensa, se encuentran en un grave estado por lo que preparan un riguroso plan de ajuste para evitar declararse en quiebra.
“Al final es su decisión, pero con esa carta ellos tendrían un elemento adicional para venir”, puntualizó Roldán.
Mientras, Felipe Pérez Grajales, presidente del Comité Organizador de los Juegos, informó que planifican viajar a Washington en enero para reunirse con personas que los puedan ayudar con este asunto. La o las reuniones las coordina Luis E. Bacó, abogado de la firma McConnell Valdés. “No nos vamos a cruzar de brazos, son unos 20 días críticos”, apuntó.
Al igual que Roldán, Pérez Grajales espera poder conseguir una notificación del Departamento de Estado. “Nosotros quisiéramos que fuera una carta de Hillary Clinton o de uno de sus auxiliares de peso”.
Por su parte, el Secretario de Estado de Puerto Rico fue más cauteloso que Roldán y Pérez Grajales manifestó que “nosotros no damos garantías”.
McClintock resumió las diferentes gestiones que ha hecho en varias dependencias federales como el Departamento del Tesoro, el Homeland Security y la Sección de Asuntos Consulares del Departamento de Estado federal. Indicó que entiende que ha habido buena coordinación y que las gestiones van a rendir buen fruto. Sin embargo, comenzó a hacer una ronda adicional de llamadas y gestiones para que las cosas marchen como le han informado anteriormente.
“Yo voy a transmitir a los niveles apropiados lo que pide el Comité Organizador y las autoridades deportivas del país, pero hay que estar claros que las relaciones políticas de Cuba y Estados Unidos no van a cambiar porque aquí haya unos juegos”, dijo.
McClintock no quiso decir cuáles eran esos niveles apropiados.