La agente Alma Montañez dijo que Arriaga aseguró que sus relaciones sexuales siempre eran consentidas
Por Ricardo Cortés Chico / rcortes@elnuevodia.com
Guayama – El juicio contra el reportero radial José Raúl Arriaga, continuó ayer en el Tribunal de Guayama con el interrogatorio a la agente Alma Montañez, investigadora del caso, quien declaró en sala que el acusado admitió desconocer la edad del joven, presuntamente abusado, al momento de la alegada agresión sexual.
No obstante, Montañez señaló, además, que Arriaga aseguró que sus relaciones sexuales siempre eran consentidas y detalló que las agencias federales que condujeron pesquisas al unísono con la Policía no encontraron pornografía infantil en la computadora portátil del acusado.
Ante preguntas del fiscal Juan Carlos Mártir, la agente relató que la entrevista a Arriaga se llevó a cabo el 17 de septiembre, mientras el acusado se recuperaba en el Centro Médico de Río Piedras de un ataque a puñaladas.
Inicialmente Arriaga declinó hablar sobre el caso por lo que la agente procedió entonces a diligenciar el allanamiento de la computadora portátil del acusado. Momentos después Arriaga cambió de opinión y decidió hablar con la agente.
“Él (Arriaga) dijo que lo conocía (al menor presuntamente agredido sexualmente) pero que las cosas no eran así (como este alegaba), que él no había abusado de nadie y que sus relaciones eran consentidas”, relató la agente.
Posteriormente, Arriaga le preguntó a la agente qué iba a pasar con él ya que temía ir a la cárcel y dejar a sus padres solos, contó la testigo.
Ante preguntas de la abogada de defensa Lucille Borges, la testigo afirmó que llevó dos piezas de ropa interior al Instituto de Ciencias Forenses para que identificaran el ADN. La testigo negó que se hubiese llevado un vaso de Arriaga de la habitación del hospital cuando lo entrevistó.
“¿Y cómo comparó el ADN?”, preguntó Borges. La contestación fue interrumpida por una objeción de la fiscalía.
La abogada de defensa continuó cuestionando unas supuestas lagunas en las anotaciones que hizo la testigo sobre el caso y los informes policiales que se prepararon.
También cuestionó el tiempo transcurrido desde las primeras gestiones investigativas que transcurrieron hasta el 27 de agosto del 2010 y el 15 de septiembre de ese año.
La agente con las preguntas de la defensa admitió que al iniciar la pesquisa no conocían que el menor identificado en sala como MABR, por disposición de la jueza, al momento de los hechos en el 2009 era menor de edad, según alega la fiscalía.
No fue hasta que la presunta víctima concedió una entrevista televisiva que contemplaron la edad como factor.
En vistas anteriores la defensa de Arriaga ha cuestionado las fechas que en que se alegan pudieron ocurrir los hechos, dando a entender que la presunta víctima tenía ya 16 años por lo que legalmente podía consentir una relación sexual.
MABR supuestamente recibió como regalo una cámara web de Arriaga luego de acceder al acto sexual.