La posibilidad de una pelea entre Cotto y Mayweather se viene comentando desde hace muchos años
Por Hiram Alberto Torraca / htorraca@elnuevodia.com
Hace casi una década, cuando Miguel Cotto era el gran prospecto de Top Rank y ya Floyd Mayweather, Jr. despuntaba como una estrella del boxeo, se comenzó a hablar de la posibilidad de que ambos púgiles pelearan.
Es más, se comentaba que el plan maestro de Bob Arum era trabajar las carreras de ambos de tal manera que ese combate fuese algo así como una versión mejorada de la llamada ‘Pelea del Milenio’ entre Oscar de la Hoya y Tito Trinidad, la que se celebró en septiembre de 1999.
Sin embargo, dicho plan se fue desvaneciendo con el tiempo, debido a que Mayweather rompió los lazos promocionales con Arum y lo hizo en malos términos. Así que negociar esta pelea con un Cotto muy bien protegido por Top Rank era un camino con muchas espinas.
Pero a pesar de eso, mientras Mayweather seguía impresionando con su talento sobre el ring, Cotto ya se establecía como un campeón de respeto y Manny Pacquiao combatía en los pesos bajitos lejos de ser la megaestrella en la que se ha convertido, los rumores sobre una posible reyerta Cotto-Mayweather seguían en el ambiente.
De hecho, luego de que Cotto lograra la que considero la victoria más importante de su carrera, ante Shane Mosley en noviembre de 2007, volvió a sonar con fuerza un pleito ante Floyd. Unas semanas después de que Cotto derrotara a Mosley, peleó Mayweather ante Ricky Hatton y Cotto estuvo allí en primera fila presenciando la pelea.
Recuerdo que antes de viajar le pregunté a Cotto si iba a aprovechar la ocasión para retar personalmente a Floyd si este ganaba y el cagüeño me contestó fiel a su estilo.
“Yo no tengo que retar a nadie ni pedirle a nadie que pelee conmigo. Tampoco necesito de un gran nombre para hacer mi legado. Yo estoy haciendo mi carrera y él la suya. Si al final del camino esa pelea se da, pues se dará”, expresó Cotto en ese momento.
Cincuenta meses después, el tiempo le dio la razón a Cotto. Pero mejor aún, fue Mayweather el que, luego de menospreciar al cagüeño, decir en varias ocasiones que nadie lo conocía y que no estaba a su nivel, tuvo que recurrir a Cotto.
De paso, se dice que una vez Mayweather mandó a sacar a Cotto del gimnasio de Top Rank en Las Vegas unos días antes de una cartelera en la que Floyd era estelarista y Cotto iba a estar activo en los combates preliminares. Pero en este momento fue Mayweather el que recurrió a Cotto, ya que necesitaba una pelea acordada para ser licenciado por la Comisión Atlética del Estado de Nevada.
Esa noche del 5 de mayo en el MGM Grand Arena de Las Vegas, Cotto subirá como campeón y Mayweather como retador.
Y ahora resulta que Cotto, el que muchos pensaban -y me incluyo- que luego de su revés ante Pacquiao no iba a tener la oportunidad de volver al tope del boxeo, está en la mejor situación posible: no tiene nada que perder.
Ya Cotto ganó en la mesa de negociaciones al conseguir la pelea más lucrativa de su carrera. Cualquier otra ganancia que obtenga sobre el cuadrilátero es un extra.
Este combate ya está dando mucho de qué hablar y habrá mucho tiempo para analizarlo técnicamente al dedillo. Pero por ahora, basta con maravillarse con las vueltas de la vida.