El MVP de la final supo como cargar el título y hacerlo lucir
Por Fufi Santori/ El Nuevo Día
Pat Riley se salió con la suya. El Gerente General de los Heat consiguió unir a tres “monstruos” del basket mientras respaldaba la permanencia de un dirigente novato y en quien muchos no confiaban para, a la larga, coronar a Miami campeón del NBA en el 2012.'
Aunque James fue el canastero dominante en esta serie, no solamente por su gran ofensiva sino por su defensa y el liderato que, en todo momento, exhibió en el tabloncillo, la verdad es que el regreso de Chris Bosh a la alineación luego de haber estado ausente por una lesión, resultó una contingencia decisiva.
Con Bosh en el cuadro regular se le añadían puntos a los Heat pero también rebotes y defensa. De hecho, Bosh hizo jugadas defensivas espectaculares.
Y estaba siempre Wade.
Pensé que Oklahoma con sus talentosos Durant y Westbrook, superarían a un equipo que parecía muy vulnerable por la ausencia de un armador sobre saliente. Me equivoqué aunque cabe la excusa de que cuando hice el pronóstico Bosh estaba lesionado y se especulaba sobre si podría lugar. En lo que no me equivoqué fue en predecir que serían Miami y Oklahoma los finalistas.
Para mí, los Thunder perdieron la serie cuando dejaron escapar el triunfo en el segundo partido de la serie que ellos iniciaran ganando en su cancha. Luego Lebron James se encargó de Durant y de paso les demostró a todos porque se merecía el honor de Más Valioso. Se fajó con el mejor del otro equipo y lo dominó.
Sobre actuaciones importantes de 'segundas voces', eso siempre es una posibilidad cuando se tiene que bregar con 'estrellas' a las cuales hay que sobre gardear y ahí es que aparecen los Chalmers y los Millers anotando sobre 20 puntos como sucediera en los últimos desafíos.
Pero la constante de Le Bron James, Wade y Chris Bosh no la despintaba nadie y por eso Pat Riley y Spoelstra estarán celebrando por buen tiempo.