Senadores populares acusaron a la legisladora de ser cómplice del fraude electoral en el distrito en el que su esposo disputó una candidatura
Por ELNUEVODIA.COM
La senadora novoprogresista Liza Fernández reiteró esta mañana que ella no obligó a nadie a trabajar en el escrutinio y recuento de papeletas de las primarias de la Palma en el distrito 6, en el que su esposo, el representante Ángel Pérez, se disputó la candidatura con Antonio “Tony” Soto, quien finalmente prevaleció.
“Yo tengo empleados que no fueron y otros que fueron unos días... Yo no obligué a nadie”, puntualizó la senadora por el distrito de San Juan en entrevista con Radio Isla 1320.
Fernández volvió estar bajo el ojo público ayer, cuando los candidatos populares al Senado Ramón Luis Nieves y José Nadal Power la señalaron como cómplice del fraude electoral en ese distrito, al supuestamente obligar a empleados suyos, cuando era representante, a participar en el escrutinio de la primaria.
Cuando el entrevistador le cuestionó si ella le había investigado si a la empleada se le dio una orden, se le sugirió o si ella acudió voluntariamente a participar en el proceso primarista, la senadora contestó que no tenía que hacerlo.
“Yo no tengo que preguntar, ¿sabes por qué? Porque tengo empleados que fueron y otros que no fueron, fue gente de afuera también”, puntualizó.
El informe del comité ad hoc designado por la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) para evaluar las irregularidades en la primaria del distrito 6 establece que Peggy Benítez, empleada de Fernández, declaró ante ese organismo el 26 de junio pasado que ella y otros funcionarios de la oficina de la legisladora recibieron instrucciones para que trabajaran “en destaque” en el escrutinio.
“Vamos a poner esto en la justa perspectiva, no trabajó en destaque en la CEE para velar los votos de Liza Fernández. Estás hablando de una persona que estuvo allí desde el primer día, que estuvo hasta el último día”, agregó Fernández.
El fraude en las primarias fue destapado por una investigación de El Nuevo Día que reveló un patrón de cambios de direcciones protagonizado por empleados municipales, en su mayoría de la Policía municipal de Guaynabo.