El técnico local espera que Puerto Rico saque beneficio
Por Luis Santiago Arce/larce@elnuevodia.com
Bayamón - Terminado el encuentro, la selección anfitriona le había robado muchos aplausos a la poderosa escuadra visitante. Nadie esperaba que Puerto Rico terminara cerca del actual campeón mundial, pero tampoco es momento de alardear por el resultado.
“Al final creo que logramos el objetivo de jugar bien, el objetivo de pararnos y de no hacernos sentir menos o apabullados por el gigante, por el mejor equipo del mundo”, dijo en conferencia de prensa el director técnico de Puerto Rico, el costarricense Jeaustin Campos, tras el ajustado revés del Huracán Azul 2-1 en partido amistoso de fútbol masculino ante el poderoso onceno español. Aclaró, sin embargo, que “a nadie le gusta perder. No creo que estoy muy feliz porque perdí. Al final sale que perdimos, aunque el rival sea el que tenemos al frente”.
Contrario a los presagios de abultada goleada visitante, el conjunto boricua se plantó con un cerrado esquema defensivo que resistió el fino y depurado ataque visitante, complicando luego el panorama al minuto 65 con inesperado gol del suplente local, Marc Cintrón, que estremeció el Loubriel y mantuvo en juego a Puerto Rico.
“Es la primera vez que mi cabeza da un partido tan acertado como el que imaginé”, precisó Campos. “Sabíamos que podíamos pagar el precio si íbamos a un partido de ida y vuelta... y en términos generales tengo que felicitar a los muchachos. Hicieron un trabajo totalmente creíble”, agregó.
Destacó, asimismo, el trabajo del portero nacionalizado Bill Gaudette y del delantero maunabeño Héctor ‘Pito’ Ramos, quien estuvo solo la mayor parte del partido como único atacante en punta frente a la consagrada defensa española.
Entonces llegó la anotación de Cintrón en un fugaz contragolpe, momento que avivó la esperanza boricua.
“En estos momentos, después que anotas, tienes que seguir apelando a la razón, no a la emoción... y al final logramos equilibrar en los últimos minutos”, afirmó Campos, y Cintrón, estudiante colegial en Providence, expresó que “lo único que quería era jugar... y la emoción de entrar y anotar un gol es algo que no puedo explicar”.
Campos, a su vez, advirtió que el resultado no debe representar una falsa ilusión de poderío boricua en el escenario futbolístico internacional.
“Hay que ubicarse igual y saber que hoy, a pesar de que fue un marcador muy parejo, hay una gran diferencia todavía entre España y Puerto Rico”, enfatizó Campos. “Hay que mantener un poco la ecuanimidad. La gente pensaba que hoy (anoche) nos iban a llenar de goles y no lo hicieron. Ni antes éramos el equipo más malo del mundo, ni ahora somos el segundo detrás de España”, concluyó.