La víctima termina con un pulmón perforado
Por Ricardo Cortés Chico / rcortes@elnuevodia.com
Todo comenzó con una simple discusión por los quehaceres domésticos. Terminó, sin embargo, con una mujer tras las rejas por intentar asesinar a su pareja, con quien convivía desde hace apenas un mes.
La disputa entre ambos comenzó cuando el sujeto, identificado como Julio Muñiz Ojeda, de 23 años, se negó a ayudar a la mujer, de nombre Sujeily Soto González, también de 23, a colaborar con la limpieza de la residencia, ubicada en la calle San Francisco del casco urbano de Aguada.
Ayer, el jefe de la División de Homicidios de Aguadilla, Carlos Peña, no pudo precisar si el tema de la discusión evolucionó a otros asuntos. Lo claro para las autoridades es que la mujer, ante la intransigencia de su compañero, tomó un cuchillo de cocina y comenzó a agredir al sujeto.
“Ella estaba limpiando la casa y él no quería ayudarla. Comenzaron a discutir por eso y ella lo agredió”, precisó Peña.
Lo alcanzó con el cuchillo en el costado izquierdo. La herida fue tan profunda que le perforó un pulmón a Muñiz Ojeda.
El sujeto también tuvo una herida cortante, un tanto profunda, en una mano. Al parecer, sufrió la cortadura mientras intentaba agarrar el cuchillo en manos de la mujer.
“Parece que Muñiz intentó echarle mano al cuchillo cuando ella lo tenía y tuvo una cortadura en la mano en ese momento”, dijo el teniente en una entrevista telefónica.
Peña precisó que los hechos se reportaron a eso de las 3:40 de la tarde del sábado.
En la residencia, la Policía llegó a ocupar el cuchillo de cocina que usó la mujer para agredir a su pareja.
Tras el incidente, el joven fue socorrido por paramédicos que lo llevaron hasta el Centro Médico de Mayagüez. Allí, sin embargo, se determinó que era necesario transportar a Muñiz Ojeda al Centro Médico de Río Piedras, donde ayer permanecía recluido.
La víctima, según Peña, es hijo de un policía de nombre José Muñiz, que labora en la Unidad de Operaciones Tácticas de Mayagüez. No se precisó, sin embargo, la profesión de Muñiz Ojeda, ni el de su compañera, y en este caso, victimaria.
El teniente detalló, sin embargo, que Soto González, hace cuatro años enfrentó otro caso de violencia doméstica. No se precisó contra quién fue la agresión ni qué tipo de daños provocó. Solo se aseguró que la víctima de este incidente previo no fue Muñiz Ojeda. De los archivos de la Policía, surge, según Peña, que en esa ocasión, solo tuvo que pagar una multa.
“No cumplió cárcel”, dijo Peña.
La mujer fue arrestada el mismo sábado por las autoridades. El caso, que fue investigado por el agente Israel Colón Mercado y la fiscal Belinda Brignoni, fue llevado ante la jueza Anselma Cabrera, del Tribunal de Primera Instancia de Aguadilla.
Los cargos en contra de la mujer fueron tentativa de asesinato y violación a la Ley de Armas.
La jueza, tras escuchar los detalles básicos de la investigación policial, encontró causa para arresto contra la mujer y le impuso una fianza de $25,000. No la prestó por lo que fue ingresada el mismo sábado a la Escuela Industrial de Mujeres del Departamento de Corrección y Rehabilitación en Vega Alta.
Las tablas de incidencia diaria de la Policía apuntaban que al menos dos varones han muerto a manos de mujeres este año en casos que han sido catalogados como de violencia doméstica.