El mundo conmemora el bicentenario del natalicio del célebre escritor
Por Ana Teresa Toro / ana.toro@elnuevodia.com
El patrimonio está en la lengua. Pues, si se trata de asuntos de la palabra, no hay mejor medida para confirmar que una obra literaria ya es universal que el escuchar cómo sus personajes y su historia están en boca de todos, generación tras generación.
Porque a decir verdad, ¿quién se iba a imaginar que tanto tiempo después en una isla caribeña le llamaríamos Mr. Scrooge a cualquiera que boicotee la Navidad? Ese es quizás uno de los ejemplos más sencillos de cómo la obra del escritor británico Charles Dickens trascendió su tiempo. Un día como hoy el mundo celebra los 200 años del natalicio de este autor al que muchos consideran la conciencia de la Inglaterra victoriana.
Si algo ha distinguido sus obras, en su mayoría ambientadas en Londres, fue su consistente denuncia a la corrupción imperante en las instituciones británicas del siglo XIX. Siempre hostil con el rico y compasivo con el necesitado, Dickens no encontró en la política la motivación para sus comentarios.
Según John Bowen, experto en Dickens de la universidad de York (norte inglés), en entrevista con EFE, por una parte el escritor, que nació el 7 de febrero de 1812 en Portsmouth (sur de Inglaterra) en una familia de clase media-baja, reaccionó a los inmensos cambios que atravesaba Inglaterra en aquel momento, cuando empezó la industrialización y miles de personas emigraron a la capital.
Sufrió el estigma de la pobreza, trabajó a los doce años en una fábrica de betún y tuvo que ver cómo su padre quedó encarcelado por deudas. No fue activista solo a través de la literatura, sino que además promovió campañas para mejorar la educación y la sanidad de los pobres, además de fundar un centro para mujeres marginadas.
De religión protestante, liberal y progresista, el escritor, que tuvo mucho éxito y se enriqueció, “era un reformista radical”, pero “no hay ninguna duda de que no era un revolucionario”, señaló a Efe Simon Winder, directivo de la editorial británica Penguin, que acaba de publicar una nueva biografía del novelista.
La ciudad de Londres, musa y “linterna mágica” de Dickens le rendirá tributo en este bicentenario con numerosos eventos culturales, así como con la reedición de sus obras.