Papito se expresó satisfecho con su desempeño ante Nonito Donaire
POR José Sánchez Fournier / Enviado Especial
SAN ANTONIO - Wilfredo ‘Papito’ Vázquez estuvo más sonriente y accesible inmediatamente después de su derrota ante Nonito Donaire anteanoche que durante toda la semana previa al combate.
El bayamonés, que perdió una decisión dividida ante el ahora nuevo titular 122 libras de la OMB, dijo sentirse orgulloso de su actuación frente al filipino campeón en cuatro divisiones.
“Estoy muy contento, muy agradecido con mi papá y con Tutico (Félix Zabala, hijo, su copromotor), agradecido con Cristo”, dijo sonriente Papito durante un periodo informal con los medios de prensa, luego de su derrota.
Vázquez incluso le agradeció a su copromotora, Top Rank, a la que hace dos semanas acusó de que le robarían la decisión si la pelea llegaba a la distancia. “Estar con una compañía tan prestigiosa como Top Rank es un orgullo”, dijo.
“Él (Donaire) sintió mi pegada”, aseguró Papito, quien llevaba puesto el mismo sombrero que Donaire le tumbó al suelo durante un breve altercado en la conferencia de prensa del jueves. “Yo soy un muchacho más grande que él. Vine en excelentes condiciones, lo vieron. (Peleé) 12 asaltos sin sentarme (en la esquina entre asaltos). Él me respetó y me dio mi lugar. Él hizo su pelea y yo la mía”.
“El plan me salió”, agregó Vázquez, hijo, desde el podio durante la conferencia poscombate. “No me llevé la victoria. Pero ya vieron la decisión dividida, que fue una satisfacción para mí”.
“Me enfrenté al mejor gallo (del mundo). Le di una buena pelea y fue una decisión dividida. Voy a ser un campeón sólido. Esto es solo otro aprendizaje”, agregó Vázquez, hijo, cuyo rostro estaba cubierto con laceraciones e hinchazón.
¿La pelea fue más dura de lo que pensabas?, le preguntaron al púgil de 27 años.
“No, fíjate que no. Me sentí muy cómodo. Me fui desarrollando en la pelea a mi manera. Pensé que iba a ser mucho más difícil”, indicó. “Las manos de él eran, pues, un poco rápidas, y tenía que tomar mucha precaución. Pero nada, el desarrollo que planteé me funcionó”.
“Yo estaba bien, estaba dominando con mi jab. (Donaire) estaba más lento que en los pesos anteriores, pero sigue estando rápido”, indicó.
Por su parte el otrora triple campeón divisional, Wi Vázquez, padre y entrenador de Papito, sostuvo que “vamos a pedir la revancha”.
AL HOSPITAL NONITO
Donaire no pudo ir a la conferencia de prensa, pues acudió al hospital a verificarse su lastimada mano izquierda. Tras el combate, el filipino dijo que creyó habérsela fracturado entre el segundo y cuarto asalto.
Bob Arum, fundador de Top Rank, indicó que al momento desconocían cuán seria era la herida, y por cuánto tiempo Donaire estaría fuera del cuadrilátero debido a ella.
“A lo mejor fueron los golpes a la cabeza”, opinó el bayamonés. “Es triste que quizás se haya lastimado la mano. No era mi intención. Lo mejor que le deseo es que se le arregle y pueda seguir su camino como boxeador”.
Vázquez, quien tuvo varios encontronazos con Donaire durante la semana previa al encuentro, dijo que sus diferencias quedaron atrás.
“Claro que sí. Eso es promoción”, expresó el púgil. “Lo único que no me gustó fue que usó una palabra soez con mi esposa. Se puso medio vulgar, pero eso ya pasó”.
Sobre su futuro inmediato, Papito dijo que planifica “llegar a mi casa, disfrutar de mi niña y esposa. Sentarme con ellos a pasar un buen rato. Y regresar al gimnasio”.
SATISFECHO ARUM
Por su parte, el jefe de Top Rank se expresó a gusto con el desempeño de Vázquez.
“En este deporte, alguien tiene que ganar y alguien tiene que perder”, comentó Arum. “Pero en esta pelea pienso que no hubo perdedores. Vázquez dio una pelea interesante. Ya estamos pensando sobre su próxima pelea, que será más temprano que tarde”.