En una carta entregada a este diario, la madre de Jan Carlos Alvarado Martínez, instó al primer mandatario a que trabaje en programas que atraigan a la juventud
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Por Brenda I. Peña López / brenda.pena@gfrmedia.com
Wanda Martínez, madre del "disc jockey" cuyo hijo de 18 años fue asesinado por un joven de 17 mientras animaba una fiesta en la urbanización Hacienda Sabanera en Cidra, reclamó acción al gobernador Luis Fortuño para que busque soluciones al problema de la criminalidad.
En una carta entregada a este diario, la madre de Jan Carlos Alvarado Martínez, instó al primer mandatario a que trabaje en programas que atraigan a la juventud, “ya sea en deportes, en actividades donde puedan desarrollarse, aunque tenga que visitar pueblo por pueblo y barrio por barrio, ya que muchos de ellos, son los que, por razones que aún no conozco, actualmente están terminando con la vida de otros jóvenes”.
“Hoy, fueron mi hijo Jan Carlos y Stefano (Cornelis Steenbakkers Betancourt) los más recientes, y mañana podría ser el suyo”, dijo.
Martínez comienza la misiva mencionando el “dolor irreparable” que provoca la pérdida de un hijo. “Y más de la manera en que hemos pérdido el de nosotros”, subraya.
“Uno se pregunta ¿dónde están los valores que les inculcamos a los hijos? ¿Dónde queda el amor, que fue el regalo más preciado que Dios nos dio? Porque mi hijo perdió su vida por manos de jóvenes, igual que él… tal vez por ningún motivo, solo por demostrar que son más machos que nadie con un arma”, expresó.
“A dónde vamos a llegar si cada vez que tengan un problema, una mala mirada o simplemente por satisfacer sus egos, van a tomar esas actitudes, esas las cuales no los van a llevar a nada, solo a derrochar su juventud, su vida y la de sus seres queridos… Que triste es ver cómo desperdician el tiempo, cómo se están perdiendo en ese mundo que no tiene fin”, lamentó.
La progenitora del joven, apodado como “Yankee”, cuestionó además en la carta cuántos jóvenes más tendrán que morir en condiciones similares a las de su hijo para que haya un cambio en el derecho penal.
“Si en vez de sentenciarlos a veces a cumplir menos (tiempo) o radicarle equivocadamente menos cargos, como en el caso de Francheska (Duarte), fueran más exigentes en cuanto a su sentencia, tal vez fuera diferente. Ya vemos que a ellos no les importa la vida ajena para hacer sus fechorías. Les pido que sean más rigurosos a la hora de radicar una sentencia. Si es como en el caso de mi hijo, pues yo pido la pena máxima porque no fue cualquier cosa, fue un ser humano comenzando a vivir”, reclamó la mujer.
“A nuestro Gobierno le pido que en vez de estarse peleando busque alternativas correctas para que volvamos a sentirnos seguros en nuestro País, que pongan más vigilancia, más leyes, donde no sean tan flexibles con jóvenes como estos que no tienen sentimientos ni valores ni para ellos mismos”, destacó.
Martínez señaló que su hijo dejó huérfana a una niña y sola a su esposa en la crianza de la pequeña de un año y cinco meses.
“Todos sus sueños quedaron tronchados, porque en julio se graduaba de mecánico diesel y su meta era irse para el Army… y en eso quedaron sus sueños, que jamás se podrán realizar”, conluyó la madre.
Jan Carlos Alvarado Martínez fue asesinado a tiros el pasado 29 de junio en la residencia de un joven identificado como Nicolás Itzemberg Aguayo, de 22 años, quien aprovechó que sus padres se encontraban de vacaciones en Alaska para invitar, a través de las redes sociales, a sus amigos a una fiesta en su residencia en Cidra. Según la información recopilada por la Policía, Jean Carlos López Carrasquillo, de 17 años, le disparó al DJ en plena fiesta, tras ambos haber estado mirándose con disgusto, al parecer por una fémina. Heriberto Martínez León, de 18, lo habría ayudado a huir de la escena.
Por estos hechos, el pasado jueves la jueza Lourdes Robles, del Centro Judicial de Caguas, determinó causa para arresto contra los jóvenes por cargos de asesinato, violaciones a la Ley de Armas, y en el caso del segundo, por encubrimiento.
A López Carrasquillo se le impuso una fianza de $3 millones sin derecho al 10 por ciento y fue ingresado a la Institución Juvenil de Bayamón. El menor ya tenía una orden de detención por tres cargos de robo y violación a la Ley de Armas por hechos ocurridos en Guayama.
A Martínez León, por su parte, se le impuso una fianza de $100,000, también sin derecho al 10 por ciento y fue recluido en la Cárcel Regional de Bayamón.
En entrevista con este diario ayer, Martínez expresó el dolor que sintió la semana pasada al ver las imágenes de los dos involucrados en la muerte de su hijo haciendo gestos groseros a los medios de comunicación, tras la vista de radicación de cargos.