Su precio es un 14% más alto que el año pasado
Por Marian Díaz / mdiaz1@elnuevodia.com
El precio de la gasolina amenaza con dispararse, pues lleva dos meses de alzas continuas y está 14% más cara que hace un año.
En un recorrido que hizo ayer El Nuevo Día por gasolineras en el área metro, encontró que el litro de la gasolina regular estaba entre los 90.7 y 92.7 centavos en la mayoría de las estaciones. Hubo otras que incluso estaban más caras, como fue el caso de una Shell en la calle Loíza que la tenía a 96.7 centavos. Tradicionalmente, durante los primeros meses del año los precios de la gasolina están más bajos que para los meses de verano. Esto porque es en el verano que aumenta la demanda por el producto, ya que la gente suele pasear más y recorrer grandes distancias.
“Está subiendo y va a seguir. Predicen que va a subir a $1.25 antes de verano”, dijo Alexandro Díaz, a cargo de la estación Texaco Roosevelt Service Center. Allí la regular está a 90.7 centavos, siempre y cuando el cliente la pague en efectivo, porque si lo hace con tarjeta de débito o de crédito le cuesta tres centavos adicionales el litro. La premium está a 99.7 centavos si paga en efectivo y $1.01 con tarjeta, pero desde el sábado se le acabó, y ayer solo despachaba regular. “Eso afecta bastante porque aquí el 40% de los clientes compra premium”, señaló Díaz.
Díaz no supo precisar por qué se quedaron sin ese combustible. El camión debía llegar a primeras horas de la mañana de hoy con el suministro de premium.
Hay estaciones que están cobrando un dinero adicional si el cliente paga con alguna tarjeta, aunque sea de débito. Inicialmente, esto ocasionó disgusto entre la clientela, pero se acostumbraron y ahora prefieren pagar en efectivo, dijeron administradores de estaciones.
El alza en el precio de la gasolina responde a varias razones, según los miembros de la industria.
Para Rafael Mercado, presidente de la Asociación de Detallistas de Gasolina, la explicación está atada a la recuperación en el mercado de valores.
“A medida de que el Índice Dow Jones ha ido ganando terreno, y ya está en los 12,800 puntos, el precio de la gasolina sube”, dijo Mercado, al explicar que mientras siga aumentando el Dow, eso significa que hay más confianza en la recuperación económica y, por ende, aumenta la demanda de bienes.
Por su parte, el economista Juan B. Román, comentó que el aumento puede deberse también a que ha habido varias refinerías en la costa este de los Estados Unidos que han cerrado sus operaciones permanentemente en el último semestre, lo que ha impactado toda la zona de la costa del golfo.
A esos cierres hay que sumarle el anuncio que hiciera a mediados de enero la refinería Hovensa, en la isla de Santa Cruz, de que dejaría de refinar combustible en febrero y solo se dedicaría al almacenamiento. Hovensa, que producía 350,000 barriles diarios, era uno de los principales suplidores de gasolina en la Isla.
“Eso tiene un fuerte efecto sicológico e inmediatamente los inversionistas y especuladores suben el precio. Compran a futuro, pensando que los precios van a subir y crean una demanda ficticia”, señaló el economista.
La tensa situación entre Irán y Estados Unidos con sus aliados es otra de las razones esbozadas para que los precios se mantengan en alza y amenacen con dispararse. “Si Irán decide cerrar el estrecho de Ormuz, entonces sí que las cosas se van a poner malitas”, expresó Román, aunque prefirió no estimar a cuánto podría subir el litro.
Pese a que el precio de la gasolina sube, muchos detallistas continúan enfrentando una crisis en sus finanzas, pues el margen de ganancias no aumenta, debido a la feroz competencia.
Y los consumidores hacen malabares para capear el alza. “Al precio que está se me irían como $80 para llenar el tanque. Pero en lo que el hacha va y viene, y mejora la situación, le echo $20”, dijo Christine Torres, quien posee una guagua Explorer.