La víctima enfrentó a individuos que entraron de madrugada a robar en la residencia en Cataño
Por Melisa Ortega y Javier Colón / puertoricohoy@elnuevodia.com
Un hombre que pernoctaba en la residencia de su suegra para hacerla sentir más segura terminó asesinado de un disparo en la cabeza en medio de un robo domiciliario ayer en la madrugada en Cataño.
El crimen ocurrió en el segundo nivel de una estructura en la calle Las Flores a donde se había mudado hacía unos meses Paola Soriano, dueña del establecimiento Jenny’s Restaurant en la plaza pública del mismo municipio.
Según la investigación, la víctima fatal del asalto, identificada como Carlín Montes Encarnación, pernoctaba en la residencia a petición de Soriano, su suegra, luego de que el sábado en la noche ella tuviera la sospecha de que unos sujetos la seguían con la intención de asaltarla cuando entraba a la residencia junto a su nieto.
“Al parecer, esta señora ya estaba siendo acechada y el caballero que muere se queda por seguridad”, explicó el teniente Carlos Aguilar, director auxiliar del precinto de Cataño.
La mujer relató a los investigadores que a eso de las 5:30 a.m. individuos encapuchados y armados irrumpieron en su habitación y la amordazaron a ella y al hombre que la acompañaba, iniciando una secuela de terror que se extendió por cerca de media hora.
Un nieto de la mujer, de 10 años, al escuchar los ruidos salió de la habitación que compartía con Montes Encarnación y uno de los asaltantes lo sujetó.
“Le preguntaron dónde están tus chavos. Él le dijo que no tenía y le dijeron acuéstese y arrópese de pies a cabeza”, expresó Soriano, de nacionalidad dominicana.
Según la comerciante, su yerno enfrentó a los ladrones y lo asesinaron. La versión policiaca apunta a que el sujeto recibió un balazo en la cabeza en su habitación. Debajo de su cuerpo, se encontró una pistola calibre 25.
Montes Encarnación vivía en Carolina. Su novia, hija de Soriano, es empleada de un restaurante de comida rápida y llegó a la escena.
“Yo escuché los disparos. Después de matarlo, regresaron a mi cuarto y nos amenazaron. A él (el hombre que la acompañaba) le pusieron una pistola en la cabeza”, relató Soriano.
Se llevaron $300, algunas prendas y las llaves del negocio de la mujer.
Ayer, en la tarde los sobrevivientes eran entrevistados en el Cuerpo de Investigaciones Criminales de Bayamón.