El sujeto también golpeó a su madre, quien está grave
Por Javier Colón Dávila / jcolon@elnuevodia.com
ARECIBO – Furioso porque sus padres no le daban los $10 que, supuestamente, necesitaba para satisfacer su adicción al “crack”, un individuo de 32 años agredió a golpes a su madre y mató a puñaladas a su padre durante la noche del sábado en el sector Buenos Aires, de este municipio.
Al cierre de esta edición, la mujer, identificada como Myrna Mártir Nieves, de 69 años, se debatía entre la vida y la muerte en el Centro Médico de Río Piedras con hematomas en el rostro, una fractura craneal y sufriendo convulsiones.
Mientras, su hijo, Bruno Rossy Mártir, durmió anoche en la Comandancia de Arecibo a espera de ser acusado hoy de asesinato y otros delitos, indicó el agente investigador, Marlon López.
Según la investigación, a eso de las 10:21 de la noche del sábado, Rossy Mártir llegó hasta la residencia de sus padres en la calle Israel Arroyo. Allí, le pidió dinero a su madre, pero ella se negó.
Entonces, el joven la agredió a puños en el rostro y luego entró en la habitación de su padre, Bruno Rossy Santiago, de 69 años, quien estaba dormido. Acto seguido, le infligió varias heridas punzantes en el costado derecho a su progenitor, quien murió.
Tras la agresión mortal el sujeto huyó, pero fue arrestado por un policía municipal en una residencia abandonada.
Este es el segundo caso, desde que comenzó el 2012, en que padres mueren a manos de sus hijos tras presuntamente reclamarles dinero para satisfacer su adicción a drogas.
El 1 de enero, Ruth Noemí Martínez, murió cuando se negó a darle dinero a su hijo Rafael Camacho Martínez para comprar droga. Luego Camacho Martínez se suicidió.
Hace apenas ocho días, un menor de 17 años, tras mezclar medicamentos y cocaína, restringió de la libertad a sus padres, armado con una pistola de balas de salva en Caguas.
Ayer, los vecinos en la calle Israel Pizarro del sector Buenos Aires, a pocas cuadras del casco urbano de Arecibo, no lucían muy sorprendidos.
“Él (Rossy Mártir) siempre ha sido un usuario de drogas. Se había llevado unos celulares en el gimnasio”, dijo Margarita Herrera.
El gimnasio al que se refiere es Professional Fitness Training, donde trabajaba don Bruno como administrador hace más de 15 años. Su hijo lo ayudaba de vez en cuando allí.
Otra vecina también insistía en que Rossy Mártir era adicto y que incluso fue a la cárcel por un caso de drogas. La Policía aclaró que el sujeto no tenía récord criminal, aunque el hombre había estado internado en varios programas de rehabilitación.
Según el sicólogo Salvador Santiago, casos como este son un reflejo de la escasez y calidad de los programas de rehabilitación en el País. “Tenemos programas de tratamiento para el 8% de los usuarios de drogas”, dijo.
Sugieren buscar ayuda
Santiago explicó que hay unos pasos que deben tomar los parientes o allegados de usuarios crónicos de sustancias controladas para poder ayudarles.
“Si tienes alguna sospecha lo primero que tienes que hacer es orientarte”, dijo.
Como primer paso, el pariente debe determinar si la persona se encuentra en una etapa en que niega su adicción, ya acepta que tiene un problema o si ya está listo para recibir ayuda. Santiago subrayó que son muy pocos los adictos que recurren a la violencia.
Dependiendo de la etapa, así será la contundencia del acercamiento al adicto. El mismo no lo debe hacer una sola persona, y debe hacerse siempre y cuando el ambiente esté sosegado.
De existir un patrón de violencia o robos en el hogar, los padres, dijo Santiago, deberán determinar si es seguro mantener a su ser querido en la residencia.
“Tienes que protegerte primero”, dijo Santiago al recordar que de existir un riesgo inminente de violencia siempre se puede acudir a un cuartel para radicar una querella que redundaría en un ingreso involuntario a una institución siquiátrica.