También refuerzan la seguridad en Las Cucharas de Ponce y la Cárcel de Guayama
Por Maribel Hernández Pérez / maribel.hernandez@gfrmedia.com
El Departamento de Corrección y Rehabilitación revisó su plan de seguridad en todas las instituciones carcelarias del país a raíz del motín ocurrido el jueves en el complejo correccional de Bayamón como medida preventiva para evitar fugas y nuevos focos de violencia.
El secretario de Corrección, Jesús González Cruz, indicó que el motín ocurrió en un módulo de sumariados de un área de custodia mínima y mediana, motivado por una guerra entre bandos de confinados que pertenecían al grupo de los 27 y a La Asociación Pro Derechos y Rehabilitación del Confinado (Ñetas), y que por tal razón se han reforzado las medidas de seguridad para mantener segregados ambos grupos.
A estos confinados en conflicto se les limitan sus movimientos dentro de la institución para evitar que ambos puedan coincidir.
“Tienen el movimiento más restringido”, declaró el funcionario, tras detallar que están siendo custodiados por personal táctico especializado para evitar nuevos choques violentos.
Además, se están tomando medidas de seguridad más estrictas en la Cárcel de Guayama y en el Complejo de Las Cucharas en Ponce, donde también conviven reclusos de los bandos en conflicto.
“La (institución) Bayamón 1072, es la más grande, alberga hoy unos 1,300 confinados, obviamente tenemos personal allí de la Unidad de Operaciones Tácticas, de Team SWAT, de Arrestos Especiales de Corrección, pero también le pedimos la colaboración a la Policía de Puerto Rico para que nos ayuden en rondas preventivas adicionales a las que se están dando en los perímetros y así evita cualquier intento de fuga del sistema correccional”, declaró González Cruz.
El secretario aclaró que el plan preventivo de patrullaje por el perímetro de las tres cárceles no responde a confidencias recibidas en el sentido de que se estén planificando fugas de confinados a raíz del incidente del jueves, si no que es el protocolo de seguridad que se sigue en estos casos.
“Son estándares que ya existen cuando tenemos un clima bastante tenso entre estos grupos, pues se activa un protocolo de seguridad y ese protocolo nos lleva a tomar unas medidas especiales, no queremos que tras un incidente como este vengan unos confinados a aprovecharse para fugarse, por eso es que se le pide la colaboración a la Policía de Puerto Rico”, sostuvo.
Como parte de plan de seguridad, se efectuaron varios traslados hacia la cárcel de máxima seguridad de Las Cucharas en Ponce y no se descartan otros más, de acuerdo a las recomendaciones que recibió el secretario como resultado de una investigación administrativa que inició el mismo día de los disturbios en la institución de Bayamón.
González admitió que aún existe tensión entre los miembros de ambos grupos y que los traslados obedecen mayormente al hecho de que hay que transferirlos de áreas de custodia mediana a otras de mayor seguridad luego de su participación en la reyerta.
“Se hacen unos traslados de aquellos confinados que no pueden convivir y todavía se siguen evaluando otros traslados más…siempre hay una que otra situación entre confinados, en el sistema siempre lo ha habido. Cuando tenemos casi 12 mil personas, que el sistema tiene hoy, siempre va a haber una situación entre ellos, yo te puedo decir que hasta ahora todo está en completo control”, admitió el Secretario.
Se reafirmó, en que las visitas a la institución 1072, continuarán suspendidas hasta nuevo aviso, hasta que haya un “clima de total calma”.
“No vamos a exponer a los civiles, fíjese que en el área de visitas pueden coincidir confinados de los distintos bandos, entonces queremos que todo esté seguro para los visitantes y los civiles. Por lo tanto, las visitas quedan suspendidas hasta nuevo aviso”, sentenció.
El proceso de radicación de cargos por las agresiones estará a cargo del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Bayamón, una vez concluya la pesquisa criminal sobre el motín de la semana pasada.