Se necesita tiempo para hablar de una mejora consistente
Por Joanisabel González / joanisabel.gonzalez@elnuevodia.com
Aunque las cifras apuntan a una mejoría, Puerto Rico no puede invertir sus energías en el corto plazo sino en sentar las bases para crecer sostenidamente, dijo el economista Joaquín Villamil.
“No puede confundirse la mejoría coyuntural con la resolución del problema estructural de Puerto Rico”, dijo el presidente de la Asociación de Economistas cuando El Nuevo Día le preguntó acerca del avance en el Índice de Actividad Económica (IAE), que publica el Banco Gubernamental de Fomento (BGF).
“En Puerto Rico, los economistas hemos sido parcialmente culpables del énfasis en el corto plazo, pero no es un asunto de recesión, es una economía que por muchos años, ha perdido su capacidad de generar tasas altas de crecimiento”, subrayó.
Al conversar acerca del IAE, Villamil prefirió pasar revista de algunos de los indicadores económicos a nivel trimestral. Mencionó por ejemplo, que tanto el empleo total como el asalariado, aunque en terreno negativo, exhibieron mejoras durante los cuatro trimestres del 2011, pero el empleo en la manufactura muestra descensos.
“Si la economía no crece, no habrá recursos para financiar los servicios sociales. Y tener un buen sistema de salud o de educación no es prestar servicios a la población, es que se ha convertido en un asunto de competitividad”, dijo.
En ese sentido, subrayó que Puerto Rico todavía no ha encontrado una forma para frenar la caída en la inversión, algo que podría atenderse, en parte, impulsando la construcción de infraestructura.
Hay que esperar
Según el economista Francisco Martínez, la mejora en el IAE es positiva, pero no será hasta dentro de tres o seis meses cuando se conozca si el avance se trata de algo “consistente”.
Según Martínez, lo que parece ser claro a la fecha es que la economía de Estados Unidos -aunque con una tasa de desempleo de 8%- está en mejor posición y eso beneficia a la Isla. Dijo, empero, que hay riesgos importantes como la crisis en Europa o un alza en los precios del crudo.
A juicio del economista Orlando Sotomayor, la mejora en el IAE estuvo influenciada por el alza en los empleos del sector de Gobierno, asunto que destacó El Nuevo Día la semana pasada. El empleo es uno de los cuatro componentes que mide el índice del BGF.
Según Sotomayor, mientras la contratación gubernamental exalta la reducción en sectores como el comercio y la manufactura, el alza en las ventas de cemento responde a la construcción de escuelas, carreteras y otras dependencias públicas, y eso no refleja fortaleza económica o crecimiento, solo la disponibilidad de fondos para tales fines.
Y añadió que los indicadores reflejan una economía, cuyo sector privado no responde ni al fin de la Gran Recesión ni a la inyección de grandes cantidades de fondos públicos, tanto del gobierno federal como de emisiones de deuda que ya alcanzan casi el 100% del producto nacional.