Top de la pagina

Noticias

    Facebook Twitter Digg Google Buzz
4 de marzo de 2013
Puerto Rico Hoy
 

Metro Urbano operaría a toda capacidad en agosto

Aún a prueba, el proyecto ya mueve a 600 personas al día

 

Por Alex Figueroa Cancel / alex.figueroa@gfrmedia.com

Toa Baja – Viernes, 7:00 a.m. El tapón en los carriles de la autopista José de Diego (PR-22), que discurren de este municipio hacia Bayamón, alcanza su hora pico. Los autos están prácticamente detenidos. La guagua del llamado Metro Urbano se adentra en un carril exclusivo. Poco a poco, va abandonando el tapón, dejando atrás miles de carros. En 18 minutos, está en la estación del Tren Urbano (TU) en Bayamón.

Pese a los atrasos en la finalización del proyecto y a que aún opera en un horario especial, cada vez son más los ciudadanos que utilizan el Metro Urbano para llegar desde Toa Baja a Bayamón y evadir así la terrible congestión vehicular que se forma en la autopista durante las mañanas y tardes.

En apenas cuatro meses, el servicio se ha convertido en el medio de transporte de unas 600 personas al día, superando la proyección de 500 pasajeros que esperaban para el periodo de prueba, reveló el director ejecutivo auxiliar de la Autoridad de Transporte Integrado (ATI), Edgar Rodríguez.


“El servicio está de primer mundo, súper a tiempo. No van a dar abasto, yo creo. Es más, yo creo que el tráfico ha bajado”, comentó el pasajero Jafet Ramírez, tras bajarse de la guagua para caminar hacia la estación del TU en Bayamón.

Desde que inició sus viajes de prueba en octubre pasado, el Metro Urbano transporta pasajeros de forma gratuita desde un estacionamiento en el barrio Campanillas, cerca del peaje en Toa Baja, hasta la estación del TU en Bayamón, pasando por un carril exclusivo en la PR-22. Diez guaguas con capacidad para entre 60 y 90 pasajeros, cada una, realizan 12 viajes de lunes a viernes: seis en la mañana (entre 6:15 a.m. y 7:30 a.m.) y seis en la tarde (entre 1:00 p.m. y 6:15 p.m.).

A juzgar por las expresiones de Ramírez y de otros pasajeros del Metro Urbano, el servicio cumple su rol, y los reparos se limitan principalmente a la poca cantidad de viajes.

Rodríguez explicó que, aunque inicialmente esperaban culminar el periodo de prueba en febrero, los trabajos de construcción se extenderán hasta marzo, lo que les ha obligado a postergar la implementación de horarios adicionales.

“Las obras deben terminar a mediados de marzo. Esa es la fecha por contrato. Ahí (el Gobierno) lo entrega al operador del expreso PR-22, (la empresa) Metropistas. Entonces, ellos tienen cuatro meses para instalar todos los sistemas de comunicación”, abundó, al precisar que hasta el momento se han invertido $111.9 millones.

Su expectativa es que para agosto el Metro Urbano ya opere entre las 6:00 a.m. y las 7:00 p.m. La frecuencia se determinará más adelante, según los estudios determinen la demanda entre las horas pico y las horas regulares. El costo será de unos $2 e incluirá transferencia al TU o a la AMA.

“Estos viajes de prueba los usamos para medir el tiempo de viaje y verificar la operación. Se abrió al público para que tenga la oportunidad de probar el sistema y si le gusta, una vez el sistema esté operando a su capacidad, lo pueda usar”, dijo Rodríguez.

Además del transporte en guaguas, el proyecto incluye la disponibilidad de un carril especial, conocido como Dinamic Toll Lane (DTL), que podrán usar los conductores en vehículos privados para escapar del horrible tapón que se genera cada día en la autopista.

Rodríguez precisó que las obras relacionadas al carril de las guaguas se completaron y lo que falta es terminar un 12% de la fase del DTL.

Para usar ese carril, que discurrirá paralelo al que usan las guaguas de Metro Urbano, los conductores tendrán que pagar un peaje que variará entre $2 y $6 por cada viaje. El precio se establecerá de acuerdo con el tráfico vehicular y se avisará a los conductores mediante pizarras electrónicas que se instalarán en el expreso antes de la entrada al carril exclusivo. A mayor tapón y mientras más carros entren al carril especial, más subirá el precio del peaje. Ese cálculo lo realizará una computadora conectada a unos sensores que monitorearán el flujo vehicular.

Rodríguez explicó que el alto costo del peaje tiene varias intenciones. Una de ellas es usar el 50% de los fondos que genere para subsidiar el servicio del Metro Urbano, cuya operación y mantenimiento rondaría los $3 millones anuales.

El funcionario agregó que se espera que una vez comience el servicio completo en agosto haya una mejor coordinación con el Tren Urbano, la AMA y hasta las lanchas de la Autoridad de Transporte Marítimo. Para ello, agregó, espera que se apruebe legislación para que todos los servicios de transporte público operen bajo una misma autoridad, similar al Metropolitan Transit Authoroty de Nueva York.

Por el momento, según Rodríguez, las horas sin viaje en el Metro Urbano son las que se usan para trabajar en la construcción.

“Yo espero que (con el DTL) no se equivoquen para que no se forme tapón, porque (el servicio del Metro Urbano) está bien bueno”, advirtió el estudiante universitario Alexander Robles, residente en Corozal.

Robles es uno de los que aprovecha la disponibilidad que tiene la guagua para colocar bicicletas. Reside en Corozal y deja su carro en el estacionamiento de Toa Baja para conectar con el Tren Urbano en Bayamón y así al recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico.

“Me resuelve, porque me economizo como $6 diarios, entre gasolina, parking y peaje. También me ahorro casi una hora de viaje”, sostuvo Robles. “Lo único que le falta es que haya más guaguas, especialmente de regreso, porque cuando uno no puede llegar a la 1:00 (p.m.) para regresar, tiene que esperar varias horas aquí”, lamentó desde la estación del Tren Urbano.

Cargando..
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Primer paso:
Primer paso: