Pedro Díaz evalúa las peleas de Mayweather junto al campeón
Por José Sánchez Fournier / Enviado Especial
LAS VEGAS - La transformación física y personal de Miguel Cotto bajo la tutela de Pedro Luis Díaz Benítez continúa, y entre los nuevos aspectos que ha integrado a su preparación se encuentra el estudiar con detenimiento los vídeos de sus oponentes para ajustar la estrategia.
“Sí vimos los vídeos (de Mayweather). Miguel sí los ve”, aseveró el entrenador cubano ayer.
“Yo no sé, parece que hay un mito anterior de que Miguel no ve los vídeos. Hay que verlos para saber cuáles son sus partes débiles, por dónde le vas a entrar, dónde es vulnerable. Y si trabajas táctica en la práctica, tienes que mirar cómo se comporta en los combates el contrario. Eso es normal. Es parte del entrenamiento”.
Durante muchos años Miguel aseguró que no veía grabaciones de sus rivales antes de enfrentarlos, ya que no quería crearse expectativas sobre cómo vendría un oponente para luego darse cuenta sobre el ring que este tenía un estilo diferente.
Pero bajo Benítez cambió de parecer. “Quizás en ese momento no los veía. Pero no puedo hablar de ese tema porque entonces yo no estaba”, dijo Benítez.
“Yo lo que estoy seguro es que Miguel ve los vídeos, los analizamos y que Miguel y yo utilizamos un lenguaje propio que solo entendemos Miguel y yo”.
Pedro Luis dijo que aprovecha momentos privados para acordar con su pupilo la manera específica en la que se comunicarán durante la pelea, para que la información que comparten no sea descifrada por otros.
“Cuando voy a hablar con Miguel temas específicos de táctica, temas del lenguaje entre él y yo, lo hacemos -como ustedes han podido ver- en la pista aparte, donde el único testigo es el aire”, expresó el otrora entrenador de la selección cubana.
“Con Miguel no tengo problema de comunicación. Y todos los temas que hablamos están dirigidos a un objetivo final que es lograr la victoria. Y en eso intercambiamos fluidamente”.
Según explicó el técnico, quien se graduó y luego fue profesor en la prestigiosa Universidad Deportiva de La Habana, la clave es asegurarse de que durante el entrenamiento y la pelea el boricua haga las cosas porque entiende su beneficio, no porque son órdenes de su entrenador las que debe obedecer con los ojos cerrados.
“Buscamos la fórmula de que él esté consciente de lo que está haciendo”.
“ Hay un principio del entrenamiento deportivo que se llama carácter consciente de la actividad. El competidor tiene que estar consciente de por qué hace las cosas”, explicó el estratega, entrando a un tema que obviamente le apasiona.
“El entrenador no puede venir a imponer cosas. Tiene que haber un intercambio”, agregó al respecto. “Por eso el proceso de entrenamiento es psicopedagógico de carácter bilateral. Es la relación deportista-entrenador. Eso lo logra todo”.
Usando ese principio de enseñanza, Díaz Benítez aseguró que el campeón ha logrado superar la condición que adquirió para su impresionante victoria sobre Antonio Margarito el pasado tres de diciembre en el Madison Square Garden de Manhattan. Esa fue la primera pelea de Díaz Benítez entrenando a Cotto.
“El progreso ha sido extraordinario. Ustedes van a ver eso el día cinco. Con Margarito llegó a un pulso basal de una cifra determinada, y aquí ha superado la cifra. Indudablemente todos los parámetros desde el punto de vista físico y los funcionales, todos han sido superados en comparación con la pelea de Margarito. Hay un Miguel mucho más rápido, mucho más técnico mucho más combinado, mucho más Miguel. Cada día que se acerca la pelea, está más centrado y más enfocado en el triunfo”.
Las palabras del cubano siempre estuvieron barnizadas de confianza. Aseguró que serán los ganadores el sábado, a pesar de que Floyd es el favorito local y de los apostadores.
“Yo no creo en favoritismo, creo en buenas manos, buena preparación y buena táctica. Podemos pelear en la sala de su casa, que le vamos a ganar como quiera”, aseguró. “No me impresiona nada de Mayweather. Tiene dos manos, como todos los otros boxeadores. Es un buen boxeador. Pero un mensaje: con palabras no se gana en el ring. Se gana con las manos”.
Luego de una larga e ilustre carrera como entrenador aficionado en su país natal, Pedro Luis admitió que es un logro personal llegar al nivel que se encuentra hoy día en el boxeo rentado, llevando a un pupilo a la pelea más grande del año.
“Esta es mi primera gran fiesta. Yo quería llegar aquí”, señaló. “Va a ser una fiesta para mí. Y después del cinco de mayo va a ser una fiesta para Miguel y para todos los puertorriqueños”.