La Cruz Roja clama por un paréntesis en Siria para poder ayudar
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Madrid - El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) dijo ayer que está negociando con las autoridades sirias y los rebeldes un “cese de los combates” para facilitar la llegada de ayuda humanitaria a las ciudades más afectadas por el conflicto.
“Es muy peligroso llegar a determinadas zonas, incluso han muerto varios miembros del CICR”, señaló Bijan Farmoudi, portavoz en la sede del Comité en Ginebra.
“Buscamos un alto el fuego respetado por ambas partes. Luego habrá que ver la cuestión práctica, cómo haremos llegar la ayuda”, añadió Farmoudi quien aseguró que las negociaciones “llevan ya varios días”, pero ha rechazado dar más detalles sobre el estado de las mismas.
Fuentes diplomáticas señalaron que el organismo internacional, el único que cuenta con cooperantes sobre el terreno en Siria, está buscando un cese de las hostilidades de dos horas en puntos clave como Homs, ciudad del centro del país objeto de una ofensiva del Ejército desde hace varias semanas.
Al menos 18 personas murieron ayer en Homs y otro en Hama, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Los enfrentamientos entre el Ejército sirio y los grupos opositores se han cobrado la vida de al menos 5,000 personas desde el inicio de las revueltas hace 11 meses, según Naciones Unidas.
Refuerzos a Homs
El régimen del presidente Bachar al Asad envió nuevas tropas ayer a la ciudad rebelde de Homs. Los refuerzos llegaron el domingo y la oposición teme un ataque final contra los barrios controlados por el Ejército Sirio Libre, sobre todo en el distrito de Baba Amr.
“Pedimos que permiten que salgan las mujeres y los niños de Baba Amr”, dijo el opositor Hadi Abdalá a France Presse. “Los ciudadanos viven en el frío y en condiciones insoportables, esperan la muerte”, añadió.
Dos buques de guerra iraníes hatacaron ayer en la base naval siria de Tartous, según la televisión estatal de Teherán.
Los barcos llegaron para entrenar al Ejército de Damasco, aseguró la televisión iraní.
El ministro de Defensa de Teherán, Ahmad Vahidi, señaló a la agencia Fars que los barcos pasaron por el canal de Suez y que “Irán está en su derecho de estar presente en las aguas internacionales”.
Es la segunda vez que buques de guerra iraníes entran en el Mediterráneo desde la revolución islámica de 1979.
Rusia y China también mostraron ayer su apoyo al régimen sirio. Al Asad se reunió con un político ruso en Damasco, quien ha confirmado la confianza rusa en el programa de reformas de Damasco y se ha pronunciado en contra de una intervención extranjera, según agencias rusas y sirias.
China, que junto con Rusia ha vetado dos proyectos de resolución en la ONU que condenaban la represión de Al Asad, advirtió por su parte que el apoyo occidental a los rebeldes puede provocar una guerra civil.
Los más castigados
La violencia de ayer segó al menos 18 vidas, la mayoría en el bastión opositor de Homs, en distintas acciones represoras de las tropas leales al régimen de Bachar al Asad, según un grupo opositor.
Los Comités de Coordinación Local (CCL) informaron en un comunicado de la muerte de 13 personas en Homs, dos en la ciudad central de Hama, y una en Hasaka (este), Idleb (norte) y Duma (Damasco), respectivamente.
En Bab Amro, uno de los barrios de Homs más castigados por la ofensiva del régimen de Al Asad, murieron al menos siete personas por los bombardeos y dos por los disparos efectuados por francotiradores.
Además, cuatro miembros de una misma familia -tres mujeres y un hombre- perecieron al impactar en su vivienda dos proyectiles en el barrio de Malab Baladi.
El bombardeo con proyectiles contra Homs es constante desde hace dos semanas y, en esta jornada, se intensificó contra el barrio de Ashira, en el que los “shabiha” (matones del régimen) están intentando irrumpir.
Los CCL, que realizan un seguimiento puntual de las víctimas en el conflicto sirio a través de una red de informadores sobre el terreno, también señalaron que en Hasaka, las fuerzas del régimen lanzaron una campaña de arrestos y cortaron la conexión de internet.
Por otra parte, Turquía ha constatado que el régimen de Al Asad ha minado las fronteras para impedir la huida de civiles, una operación que puede extenderse también a la frontera turca.
El diario turco Harriyet dijo que el ministro turco de Exteriores, Ahmet Davutoglu, incluirá esta información en el dossier que aportará a la Conferencia de Países Amigos de Siria, que tendrá lugar en Túnez el próximo viernes.