El secretario de Desarrollo Económico, Manuel Laboy Rivera, espera que los contactos que tuvo en la feria industrial traigan nuevas inversiones. (horizontal-x3)
El secretario de Desarrollo Económico, Manuel Laboy Rivera, espera que los contactos que tuvo en la feria industrial traigan nuevas inversiones. (Vanessa Serra Diaz)

Llegó de un viaje a Alemania, a la feria industrial más grande del mundo, con la maleta atestada de ideas y de propuestas.

Con ese golpe de energía, que provoca el contacto con conocimiento nuevo y proyectos ingeniosos, el secretario de Desarrollo Económico, Manuel Laboy Rivera, conversó con El Nuevo Día sobre el compromiso de expansión de negocios y de inversión nueva de las cuatro empresas alemanas con presencia en la Isla.

Aseguró que el viaje a la feria de Hannover, que el año pasado recibió la visita del entonces presidente de Estados Unidos Barack Obama, sirvió para estrechar lazos con el Departamento de Comercio federal y ayudó a confirmar su tesis de que Puerto Rico tiene que moverse hacia una economía de innovación, tecnología, conocimiento y exportación.

A poco tiempo de bajarse del avión, que lo devolvió a la Isla del junte industrial que acabó el 28 de abril, Laboy Rivera reconoció los retos que tendrá que torear para adelantar un proyecto económico en medio de la inestabilidad que provocan las medidas de austeridad que impulsa la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) para cuadrar las finanzas públicas.

“Fuimos con el objetivo de presentar a Puerto Rico como un destino de inversión para lo que le llaman el Foreign Direct Investment (inversión extranjera directa), que es básicamente donde todas las jurisdicciones del mundo compiten por el capital de inversión, y Puerto Rico pues está en la competencia”, precisó.

Como parte de la visita a la feria, Puerto Rico compartió un quiosco con el programa Select USA del Departamento de Comercio federal y el Instituto Aeroespacial y Aeronáutica del Recinto de Aguadilla de la Universidad de Puerto Rico (UPR).

La estadía en Alemania brindó tiempo a Laboy Rivera para reunirse con la cúpula alta de las cuatro empresas alemanas que operan en Puerto Rico: Fresenius, que manufactura dispositivos médicos en San Juan y Maricao; Roche, que produce dispositivos médicos para diabéticos en Ponce; Lufthansa Technik, la empresa de aeronáutica en Aguadilla, y Sartorius, que fabrica bolsas para sueros en Yauco.

Precisó que Fresenius pondera una inversión adicional de $20 millones, Sartorius podría expandir su inversión inicial de $50 millones a $100 millones, que Roche quiere convertir su planta en un centro de nueva tecnología asociada a las soluciones digitales en el área de diabetes y que Lufthansa planifica incursionar en el campo de la investigación aplicada en el área aeroespacial.

En esas conversaciones, también surgieron preocupaciones comunes: el costo de realizar negocios en la Isla, particularmente en los renglones de electricidad y agua, y la posibilidad de que desaparezcan los incentivos contributivos debido a la crisis fiscal que enfrenta el gobierno.

Laboy Rivera dijo que le aclaró a los directivos de las cuatro empresas que los créditos contributivos se mantendrán, pero que, a la luz de los retos fiscales que vive el País, se incorporaron criterios adicionales para concederlos como una medición del retorno de la inversión.

Admitió que los anticipados aumentos en las tarifas de luz y agua, como resultado de las medidas que propone la JSF para atender la insolvencia de las autoridades de Acueductos y Alcantarillados y de Energía Eléctrica, presentan “retos adicionales”.

Explicó que trabaja en una revisión del Código de Incentivos, que identificará los beneficios tributarios y económicos que deben mantenerse, tomando en cuenta, entre otras cosas, el costo del agua y la luz.

“La realidad del caso es que no es sostenible que nosotros sigamos utilizando los incentivos económicos para poder atender esa deficiencia de competitividad en ciertos renglones como el costo de ‘utilidades’, y esa es una de las preocupaciones que nos trajeron estas empresas", indicó.

También, admitió que constituye otro “reto” incorporar a la UPR —que enfrenta posibles recortes sustanciales a su presupuesto— como eje principal de su propuesta de una economía de conocimiento e investigación.

“La realidad del caso es que, si nosotros queremos mover la innovación hacia donde queremos moverla, la Universidad (pública y privada) tiene que ser parte, sino el eje principal de lo que es el desarrollo de nueva tecnología, ideas, productos y servicios innovadores y de alto contenido creativo. Ese es el denominador en los demás lugares que nosotros hemos estudiado”, afirmó.

“Puerto Rico, si aspira a tener un ecosistema de innovación, tiene que contar con la UPR. ¿Cómo logramos eso dentro de esta situación fiscal? Esa yo creo que es la gran pregunta”, agregó.

Como parte de su análisis, Laboy Rivera planteó que la UPR debe aprovechar este momento histórico para apostar a sus fortalezas, que son el conocimiento y la producción de capital humano de calidad, para transformarse y buscar otras fuentes de ingresos.


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