Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

 (horizontal-x3)
(Shutterstock)

Por Richard Branson / Fundador de la marca Virgin

Imagina la siguiente situación: encontraste un nicho en un mercado que crees será muy rentable. Sin embargo, es un riesgo que no estás totalmente preparado para correr, financiera y mentalmente. Sin embargo, crees que este negocio te daría el efectivo necesario para reinvertir en otras ideas. ¿Qué hacer? 

Si te encuentras en esta situación, felicidades; ya has recorrido medio camino para llegar ahí. Tienes pasión, tienes una idea y esas dos cosas son las piedras angulares de cualquier empresa exitosa.

Pero no permitas que el temor al fracaso se vuelva un obstáculo. El emprendimiento en su mera esencia tiene que ver con correr riesgos. Puedes crear tu propia suerte abriendo la puerta al cambio, la evolución y el éxito. Si todos los emprendedores ? incluyéndome ? tuvieran miedo al fracaso, entonces pocas empresas habrían visto jamás el progreso o el éxito.

Antes de saltar, sin embargo, asegúrate de que has consolidado los cimientos para tu negocio con base en su propósito. Si tu idea pudiera llevar a posteriores inversiones, ten en mente que cuando entras en los negocios solo para generar dinero, probablemente no lo harás. Si tratas de marcar una diferencia real para las personas, encontrarás el verdadero éxito.

Y en un mundo que enfrenta tantos desafíos, la forma más fácil y más satisfactoria de que te vaya bien es haciendo el bien. Crea el mejor producto que puedas, y asegúrate de que tiene un valor a largo plazo para la gente y el planeta. Durante cinco décadas, esta forma de pensar ha sido una receta para el éxito para nosotros en Virgin. Una de nuestras empresas más recientes, de hecho, llevó a nuevas alturas nuestra pasión por el propósito. Recientemente invertimos en OneWeb con la intención de crear la constelación de satélites más grande del mundo para llevar conectividad y comunicaciones a miles de millones de personas que no tienen acceso a internet. No tenemos dudas de que ese propósito con sentido puede conducir eventualmente a las utilidades.

Una vez que hayas establecido tu propósito, asegúrate de que tu idea está conectada con los temas que más te apasionan. Eso es lo que mantiene a los emprendedores despiertos durante largas horas, positivos durante los momentos caóticos, y decididos durante los desafíos. Lo que es más, es uno de los indicadores más fuertes de si tu idea alcanzará el éxito.

Otro indicador importante del éxito es el carácter y calidad de la idea misma. No importa cuán nueva o inusual sea tu idea, si no cubre una carencia o nicho en el mercado y mejora vidas, entonces es improbable que sea bien recibida.

Si no estás por completo preparado financiera y mentalmente para entrar en los negocios, no te preocupes; ningún emprendedor lo está. Pero la pasión y el propósito harán grandes cosas para mantener estas incertidumbres a raya y ayudarte a enfocarte en la tarea a la mano.

La falta de fondos tampoco debe ser una barrera. Esta es la era del emprendimiento, y hay muchas opciones disponibles. Han surgido varios programas de préstamos para empresas emergentes y plataformas de financiamiento colectivo en países y ciudades en todo el planeta; quizá haya varias personas y organizaciones por ahí dispuestas a apoyar a tu negocio.

Y no solo inviertas dinero en los desafíos. Identifica exactamente qué necesitas para hacer crecer tu empresa. ¿Es tecnología, ingeniería, infraestructura? Además, cuando llegue el momento, no solo contrates gente por el gusto de crecer. Conoce tus prioridades, realiza tu investigación, empieza en pequeño y piensa en grande.

Así que sé valiente, corre riesgos, pon a la gente y al planeta a la par de las utilidades, y no te des por vencido. Esta es la receta para el éxito. ¡Buena suerte!


💬Ver 0 comentarios