Puerto Rico parece avanzar en el campo de la energía renovable, pero representantes de ese sector destacaron la necesidad de mejorar la transparencia de sus procesos de análisis y corregir lagunas en su reglamentación, particularmente en proyectos de gran escala.

“Estamos pagando el precio de ser pioneros”, dijo Gonzalo Rodríguez, jefe de Negocios para Gestamp Norteamérica.

De acuerdo con Rodríguez, la Isla ha decidido fomentar la energía renovable, lo que queda evidenciado con la firma de más de una veintena de acuerdos de compra y operación de energía (PPOA, por sus siglas en inglés) por parte de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).

Al presente, empero, solo hay unos cuatro proyectos en construcción.

El llamado a la urgencia y claridad en los procesos para la aprobación de proyectos de energía renovable cobra mayor relevancia, pues buena parte de los incentivos contributivos otorgados por el gobierno federal expiran este año, dijo Rodríguez.

“Las elecciones en Estados Unidos son muy importantes para saber si continuarán apoyándose estos proyectos”, reconoció Antonio García Méndez, director de Adquisiciones y Financiamiento de Proyectos para Grupo Santander.

Por su parte, Collie Powell, gerente de Proyectos para Pattern Energy, indicó que el Gobierno local ha desarrollado un marco legal simpático a la gestión de energía renovable, lo que constituye un importante acierto.

No obstante, manifestó que el capital para el desarrollo de este tipo de proyectos tiende a ser limitado, y los incentivos que se conceden también tienen fecha de expiración, por lo cual el tiempo de tramitación, para acceder a financiamiento es clave, sostuvo el gerente.