Top de la pagina

Internacionales

    Facebook Twitter Digg Google Buzz
15 de diciembre de 2012
Internacionales
 

Niña boricua entre muertos en masacre en escuela de Connecticut

La balacera en Newtown dejó a 20 niños y 8 adultos muertos

Por Osman Pérez Méndez / osman.perez@elnuevodia.com

Poco antes del mediodía, las primeras alertas hablaban de un tiroteo en una escuela en Connecticut. En pocos minutos, a medida que se daban a conocer más detalles, se confirmó el horror: un pistolero había baleado a decenas de niños, en lo que pasará a la historia como la segunda masacre más mortífera en un centro escolar estadounidense.

Una de las víctimas fatales fue la niña puertorriqueña Ana Grace Márquez. Su familia confirmó anoche la triste noticia, a través de su tío abuelo, el alcalde de Maunabo, Jorge Márquez.

“Lamentablemente, es cierto (la muerte de la niña). Los papás nos avisaron. Ya no hay marcha atrás”, dijo anoche el alcalde, en una breve conversación telefónica que sostuvo con El Nuevo Día, hablando con voz entrecortada.


“Era una niñita... apenas cumplía siete añitos ahora”, dijo Márquez. “Estamos aquí con su abuela. Ella está bien afectada. Nunca esperábamos una noticia como esta”.

Ayer, a eso de las 9:40 de la mañana, un hombre joven entró a la escuela elemental de Sandy Hook, en Newtown, y se dirigió a un salón de clases. Según reportó The Associated Press (AP), el joven cargaba consigo dos pistolas y un rifle. Una vez llegó al lugar que buscaba, comenzó a disparar contra quienes estaban allí, entre ellos su madre, quien era maestra de la escuela.

El saldo de la balacera fue de 26 personas asesinadas. Veinte de las víctimas mortales son niños y niñas entre los 5 y 10 años de edad. 18 niños murieron en la escuela. Otros dos fallecieron en el hospital. Los seis adultos murieron también en la escuela.


El autor de la matanza, un joven de 20 años identificado como Adam Lanza, fue encontrado muerto en uno de los salones de la escuela, luego de que se suicidara. Horas antes de protagonizar la balacera, mató a su padre en su casa, por lo que el saldo mortal asociado a la masacre se elevó a 28.

En la tarde, el presidente estadounidense Barack Obama habló conmovido a la nación.

“Hemos sufrido demasiadas tragedias como esta recientemente. Y cada vez que veo algo así en las noticias, reacciono, no como el presidente, sino como lo haría cualquiera, como un padre”, dijo el presidente haciendo un esfuerzo por controlar sus emociones.


“La mayoría de los que murieron hoy fueron niños, hermosos pequeños entre los 5 y 10 años”, añadió el presidente, haciendo una larga pausa y secando sus lágrimas. “Tenían una vida por delante: cumpleaños, graduaciones, bodas, sus propios hijos”.

“Nuestros corazones están hoy destrozados, por los padres, los abuelos, las hermanas y hermanos de esos pequeños, y por las familias de los adultos que murieron. Nuestros corazones también están destrozados por los padres de los niños que sobrevivieron también, porque por más bendecidos que se sientan de contar son sus hijos es su casa esta noche, saben que la inocencia de sus niños les ha sido arrebatada demasiado temprano, y no hay palabras que puedan aliviar su dolor”, añadió el presidente Obama.

El presidente prometió asistencia a las familias afectadas para que pudieran enfrentar la pérdida.


De acuerdo con relatos recopilados por AP, tras conocerse de la balacera, los padres llegaron en estado de pánico a la escuela elemental de Sandy Hook en busca de sus hijos.

Al momento de ser evacuados del lugar, la policía les pidió a los alumnos que cerraran los ojos cuando salieran del edificio.

Una fotografía tomada por el diario The Newtown Bee mostraba a varios niños y niñas, algunos de los cuales lloraban aterrorizados, mientras algunos adultos los escoltaban hacia el estacionamiento, formados en fila y con una mano colocada sobre el hombro del compañero que iba adelante.


Según los relatos, los profesores se encerraron en las aulas con sus alumnos y les ordenaron ponerse de cuclillas en las esquinas y ocultarse en clósets cuando los disparos retumbaron en el edificio.

Stephen Delgiadice declaró a la AP que su hija de ocho años, que se encuentra bien, estaba en la escuela y escuchó dos estallidos fuertes. Sus profesores le ordenaron arrinconarse.

“Es algo alarmante, especialmente en Newtown, Connecticut, que siempre se creía que era el lugar más seguro de los Estados Unidos”, dijo.

Conmoción entre los boricuas

Mientras, la numerosa comunidad boricua de Connecticut tampoco salía ayer de su asombro por lo sucedido.

En declaraciones a este diario, algunos de los residentes de ese estado dijeron sentirse devastados y compungidos.

Uno de los que no salían de su asombro era David Aldarondo, representante por el distrito 75 de Waterburry, cuyo hogar se ubica a unos 20 minutos de distancia de la escuela elemental de Sandy Hook.

“Uno tiene ganas de llorar, porque en la mañana yo llevé a la escuela a mis dos hijos de 14 y 16 años y, como todo padre, uno añora que su hijo regrese a casa. Y cuántos padres ahora no podrán ver regresar a sus hijos”, sostuvo el legislador puertorriqueño, sin conocer todavía que una niña boricua estaba entre los que habían perdido la vida.

Aldarondo narró que se enteró de la noticia cuando un hermano suyo que reside aquí en la Isla lo llamó para conocer más detalles de lo sucedido.

“Cuando puse el televisor y vi lo que pasó, me puse nervioso, y estoy nervioso. Porque no se había escuchado algo así acá en Connecticut. Son cosas que no se pueden explicar. Hay gente con problemas mentales, ¿pero qué culpa tiene una criatura”, añadió Aldarondo.

“Es muy doloroso porque me pongo en la posición de los padres que hoy (ayer) perdieron a sus hijos”, recalcó.

Por su parte, el alcalde de Hartford, Pedro Segarra, tampoco pudo ocultar su pena y expresó que ningún lado es seguro para nadie.

“Con lo que pasó, pienso que eso (una matanza de niños en una escuela) puede suceder en cualquier lugar. Ningún pueblo está seguro”, sostuvo el alcalde. Ante el triste suceso, señaló que ofreció apoyo policiaco y de personal escolar de su ciudad para dar la mano a la comunidad afectada de Newtown.

Vecina del asesino

Lydia Méndez, una boricua oriunda de Cayey  que hace año y medio reside en Nueva Jersey, tampoco salía ayer de su asombro al conocer que el autor de esta masacre, Adam Lanza, residía en un edificio  aledaño al suyo.

De hecho, la mujer de 52 años relató que, desde las 2:00 p.m. hasta anoche, personal policiaco tenía cercada la entrada de ese edificio como parte de la investigación que realiza sobre el crimen.

Méndez contó que no conocía al asesino y no recuerda haberlo visto en los exteriores del condominio.

"A lo mejor lo vi por  la calle, pero adivinar quién era, no sé, porque por donde vivo hay mucho norteamericano, italiano”, dijo la mujer, quien hace un año y medio se mudó a los Estados Unidos continentales.

“Lo que ha sucedido no es fácil (de soportar), sabemos que murió una nena puertorriqueña. Todo el mundo habla de eso, de lo que pasó en Conneticut. Es bien triste, estoy consternada”, añadió.

Yaritza Santiago Caraballo colaboró en esta historia.

Cargando..
Martes 25 de noviembre de 2014
80ºF El Clima El Clima
Top
Fin
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Primer paso:
Primer paso: