Varios atletas han ganado oro pero por EE.UU.
Por Marcos Mejías Ortiz / marcos.mejias@gfrmedia.com
Desde que Puerto Rico hizo su debut en los Juegos Olímpicos de Londres en 1948 hasta las pasadas justas de Pekín 2008, La Borinqueña nunca ha sido entonada.
En Los Ángeles 1984, el boxeador Luis Francisco Ortiz estuvo bien cerca de conseguir una medalla de oro al clasificar a la final de los 57 kilos. Sin embargo, en el combate final no salió a competir en el segundo asalto, lo que le dio el triunfo y la presea dorada, al estadounidense Pernell Whitaker.
Ya sea porque nacieron en Estados Unidos, o por la relación política de este país con Puerto Rico, que hacen que tengan la ciudadanía estadounidense, algunos atletas puertorriqueños o descendientes tuvieron la oportunidad de alzarse con un metal dorado en la justa deportiva más importante del planeta.
Tal vez el caso más emblemático, o el más que se recuerda, sea el de la tenista Beatriz ‘Gigi’ Fernández, quien ganó oro en dobles en Barcelona 1992 y Atlanta 1996.
“Fue difícil porque sabía que iba a tener estas consecuencias en Puerto Rico, pero en realidad era la única decisión que yo podía tomar como atleta. Al ganar dos medallas de oro, creo que tomé la decisión correcta. Y eso ayudó a que yo llegara al Pabellón (de la Fama)”, expresó Fernández en entrevista con El Nuevo Día en julio de 2010.
De hecho, Fernández sí representó a Puerto Rico en unas Olimpiadas al hacerlo en la modalidad de sencillos en Los Ángeles 1984, cuando la disciplina era una de exhibición.
Otra atleta, en esta ocasión de raíces puertorriqueñas, que ganó oro en Olimpiadas, es la otrora lanzadora y tercera base del equipo de sóftbol estadounidense, Liza Fernández. Fernández, de padre cubano y madre boricua, nació en Nueva York, y se colgó los oros de Atlanta 1996, Sydney 2000 y Atenas 2004.
Fernández representó a Puerto Rico en un torneo internacional para principios de la década de 1990, pero luego decidió jugar por Estados Unidos.
De igual manera está el caso del canastero de padre puertorriqueño Carmelo Anthony, quien en Pekín 2008 fue parte del equipo estadounidense que ganó el campeonato de baloncesto olímpico.
“Mi parte boricua nadie me la puede quitar, está en mí, corre por mi sangre. Es algo que siempre voy a llevar conmigo”, expresó Anthony a Primera Hora en agosto de 2011.
Por otro lado, aunque no ganó la medalla de oro, un caso muy particular es el del púgil José ‘Chegüí’ Torres, quien representó a Estados Unidos en la categoría de los 71 kg en Melbourne 1956.
“Bueno… yo me sentí muy orgulloso, aunque soy bien puertorriqueño. Pero esto no quiere decir que me debía sentir mal porque gané la medalla con el uniforme de Estados Unidos, porque después de todo, la medalla la gané para mí, no para Estados Unidos”, expresó Torres en declaraciones recogidas en el libro Puerto Rico, Cuna de Campeones de Marvin Fonseca.
Torres, quien para ese tiempo estaba en el ejército norteamericano, representó a Estados Unidos, que tuvo que pedir permiso a Puerto Rico para que éste los representara.
El entonces comisionado de Boxeo y Administrador de Parques y Recreo Públicos, Julio Enrique Monagas, no se opuso a tal pedido.
Mención especial
Un atleta que con toda seguridad hubiese ganado un metal dorado en una Olimpiada era el ponceño Jesús ‘Cheyenne’ Vasallo, quien por arbitrariedades de la Federación de Natación de Puerto Rico, no pudo representar a la Isla en los Juegos Panamericanos de 1979.
Vasallo representó ese año a Estados Unidos e implantó una marca mundial en los 200 metros combinados y récord panamericano en los 400 metros combinados, y se perfilaba como fuerte candidato al metal dorado en Moscú 1980.
Pero el boicot de los estadounidenses a la olimpiada en tierra soviética evitó que Vasallo tuviera esa oportunidad. Participó en Los Ángeles 1984, pero no pudo conseguir medallas.