La perrita Lorenza acompaña a su dueña a la iglesia hace cuatro años
Por Cynthia López Cabán /cynthia.lopez@elnuevodia.com
Mientras muchas mascotas se encuentran con sus dueños divirtiéndose en la playa y retozando en la arena, una perrita acompañó a su ama a los servicios religiosos característicos del Viernes Santo.
Entre los feligreses que esta mañana asistieron al culto que celebró la iglesia metodista La Santísima Trinidad del Viejo San Juan, sobresalía una oyente especial.
Una perrita rescatada de las calles de Arroyo se mantenía atenta al servicio religioso junto a su dueña Lilliana González.
La pequeña mascota que responde al nombre de Lorenza, en ocasiones parecía escuchar con atención al pastor Carmelo Tosado Moya, mientras en otras se acostaba debajo del banco donde estaba sentada su dueña.
A lo largo del servicio, algunos feligreses la acariciaban. La perrita no ladró, ni se mostró incómoda, como si acudir al templo fuese parte de su rutina.
González indicó que hace cuatro años rescató a Lorenza de las calles de Arroyo.
Como parte del culto, el pastor despide a los feligreses en la puerta de la iglesia. Al terminar el servicio religioso la perrita se levantó y junto a su dueña y recibieron la despedida de Tosado Moya, quien acarició a Lorenza en el hocico. Luego, mascota y dueña se marcharon por las calles adoquinadas de la vieja ciudad.