Top de la pagina

Entretenimiento

Cultura
23 de mayo de 2012
 

Todos los días nace uno

El artista David Zayas recauda fondos para una exhibición con el proyecto “Un Zayas por día”

 

Por Ana Teresa Toro / ana.toro@elnuevodia.com

En palabras elegantes es autogestión, en el mundo real es levantarse y hacer algo por uno para uno y de paso para todos.

De eso se trata la propuesta del artista David Zayas, “Un Zayas por día”, que durante más de 70 días lo ha mantenido creando una obra diaria en formato 6” x 7” que vende a través de su difusión en redes sociales a $20. Esto, con el propósito de recaudar fondos para una exposición en la que está trabajando y que presentará a finales de este año.

Pero digamos que ese es el propósito práctico, porque el propio proyecto de recaudación de fondos forma parte a su vez de una propuesta mucho mayor.

“Mi preocupación como artista es llegar al mayor número de personas porque no todo el mundo tiene ese contacto directo con el arte”, destaca Zayas, quien es egresado de la Escuela de Artes Plásticas de San Juan.

“Uno tiene que trabajar para la sociedad donde uno crece, hay que ser puente, crear proyectos que faciliten la comunicación entre el arte y la sociedad, que no se quede en el museo o en la galería, que la gente crezca intelectual y culturalmente”, abunda el artista quien además se ha dado a conocer por propuestas de arte urbano.

Reconocerse en el arte

Algo curioso del proyecto que dio inicio el 3 de marzo, y aún no tiene fecha para finalizarse, ha sido no solo la reacción masiva de la gente que ya compra las piezas incluso antes de que las haya creado, sino los descubrimientos personales que ha generado en el artista.

“Me ha dado mucha disciplina, estoy todos los días pensando en qué voy a hacer luego. Cada día me levanto más temprano para empezar”, dice sobre las piezas que trabaja en diversos medios y que le toman entre tres y seis horas para completar.

El precio también ha sido clave. “Quiero que la gente conozca mi trabajo, por eso lo vendo a veinte dólares”.

Día a día van apareciendo en papel, cartón o cualquier otro medio disponible en el taller imágenes de elefantes, niños, gente, animales, tanques de guerra y curiosos paisajes urbanos.

“A veces es algo que veo y otras la verdad no sé lo que va a salir. Me he ido conociendo yo mismo al ver las decisiones, los temas que escojo. Por ejemplo, con los niños me gusta mucho tocar ese punto más esencial de lo humano, cuando somos más puros, cuando uno más limpio está”.

Lo mismo con los animales. “Los pongo en situaciones sociales como un ser humano, porque a veces se nos hace más cómodo señalar un animal que a uno mismo. Los coloco en situaciones sociales, donde hablan de nosotros y se vuelve una vivencia colectiva”, reflexiona.

En esas pequeñas cotidianidades encuentra la universalidad, eso que hace que una obra signifique todo y nada.

“Son juguetonas y serias”, describe.

De cuando en cuando, uno va mirando las distintas obras y se cuela un elefante aquí y allá. Uno carga un globo rojo, el otro nada feliz y algunos se elevan por el aire como si su peso fuera imaginario.

“Representan para mí esa sabiduría, es algo muy especial, es algo muy profundo para mí y creo que eso se refleja en las obras... No sé cuándo aparezca el próximo elefante”, dice.

De momento, trabaja a diario en este proyecto mientras va cuajando la muestra que, hasta ahora, se llamará “Histeria colectiva” y propondrá una reflexión sobre asuntos políticos y sociales tan diversos como las imágenes que integran el proyecto “Un Zayas por día”, que espera convertir en un libro.

Cargando..
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Conectar con Facebook
Primer paso:
Primer paso:
Primer paso: