El bayamonés José Orlando Berrios fue seleccionado por los Mellizos de Minnesota
Por Luis Santiago Arce / larce@elnuevodia.com
Bayamón – El lanzador derecho bayamonés, José Orlando Berrios, se convirtió este lunes en el tercer boricua escogido en el sorteo de novatos del béisbol de Grandes Ligas al ser reclamado por los Mellizos de Minnesota en el primer turno de la ronda suplementaria.
Fue la selección número 32 en total, tras una primera ronda que abrió con la histórica e inédita selección de un puertorriqueño en el primer turno, el campocorto Carlos Correa.
En el turno 14 de la primera vuelta fue pedido por Cincinnati otro serpentinero derecho de descendencia boricua, Nick Travieso.
“Ya estoy tranquilo, me siento relax. Trabajé para ser primera ronda, pero así Dios no lo quiso. Ahora a esperar el momento que seamos 'drafteados', cuando llegue”, dijo Berríos a El Nuevo Día al cierre de la primera ronda.
Instantes después, el ex pelotero cubano de los Mellizos, Tony Oliva, anunció la selección de Berríos, desatando un estruendoso festejo dentro y fuera de la Cafetería La Familia en la Urbanización Santa Mónica de Bayamón.
“Por fin fin, ahí está el nombre”, gritó eufórico uno de los presentes en medio de la bulliciosa celebración poco después de las 10:30 de la noche.
La velada había comenzado con otro festejo al ser anunciada el histórico reclamo de Correa por los Astros de Houston.
“Correa trabajó para eso. Cada cual trabaja para lo que quiere y se merece estar ahí. Tiene las cinco herramientas para ser un primer 'pick' y tuvo esa suerte”, afirmó Berríos, quien aseguró temprano sentirse “ansioso, pero consciente y con los pies en la tierra”.
Había una alta expectativa de que Berríos, de 17 años de edad y recién graduado de la Escuela Superior Papa Juan XXIII de Bayamón, fuera escogido entre las primeras 10 selecciones, pero el tiempo pasaba y su nombre no sonaba.
Berríos, lanzador derecho de 6'1 de estatura y una recta promedio entre 93 a 95 millas por hora, comenzaba a dar señales de nerviosismo. Se tapaba la cara con los puños cerrados, luego bajaba la cabeza y la escondía entre sus brazos, hasta le brotaban algunas lágrimas al pasar el turno 15 y fue llevado a la acera frente al local, donde el silencio y la preocupación se apoderaban de los presentes.
También había sido escogido otro boricua, el también lanzador Nick Travieso, en el turno 14 por los Rojos de Cincinnati.
Un rato después, sin embargo, Berríos volvió a entrar reanimado, sonriente y relajado, actitud que se dispersó entre su corillo, apareciendo un cencerro que puso a varios a bailar La Pelúa.
“Esto no es un desastre. Es un proceso. El muchacho bajo tensión, pero todo bajo control y con ánimos positivos”, declaró en ese momento el asesor y potencial agente de Berríos, Melvin Román.